Uno de los videos más vistos en la historia de YouTube es el de Judson Laipply, el cual lleva por nombre “Evolution of Dance”. Existen varias versiones en el portal, y son muchos millones los usuarios que se han deleitado con el video, que nos muestra cómo ha cambiado el modo de bailar a lo largo del tiempo.
Bueno, pues Laipply ha decidido sacar la segunda versión, que lleva por título, obviamente: “Evolution of Dance 2“:
Desde que YouTube entró a formar parte de nuestras vidas, la intimidad de las personas no ha tenido un momento de descanso. Las cámaras de video (o los teléfonos los celulares equipados con ellas) hacen su aparición al menor descuido y vulneran las horas privadas de los incautos. No es raro leer historias acerca de adolescentes (y no tan adolescentes) que provocan una situación vergonzosa, violenta o francamente criminal con la única intención de obtener un video que los coloque en la atención de los youtubers, por lo menos un instante. También es cierto que el portal de videos se ha convertido en una fuente de entretenimiento a la carta y que en la mayor parte de los casos contiene escenas familiares, cómicas, capítulos añejos de algunas series entrañables y millones de viñetas intrascendentes pero que para el dueño tienen un significado especial. Están también los videos de índole educativa, cultural o científica, la mayor parte de los cuales se encuentran ahí violando los derechos de copyright pero sin afán alguno de lucro… y la música, un filón interminable de clips que se repiten, que se ajustan a todos los gustos y que a fin de cuentas sirven al artista de propaganda gratuita y al público de un medio para acercarse a sus ídolos. Cada vez es menos la gente que nunca ha subido un video a YouTube y casi inexistente aquella que nunca ha entrado al portal. En todo caso, se va convirtiendo poco a poco en los ojos del internauta y en una forma eficaz y amena de dejar una huella animada del mundo.
Pues más vale no meterse con este chimpancé, que se ve es digno de una cinta negra. Hilarante, de verdad. Sobre todo, me impresionaron las patadas voladoras.
Un truco bastante ingenioso. Para llevarlo a cabo, se requiere solamente un poco de leche, colorante vegetal y una pequeña cantidad de detergente para lavar trastes.
Nota: Eviten beber el resultado del experimento o terminarán (en el mejor de los casos) soltando burbujas por la boca.