Hace poco, se dio a conocer que los primeros casos de infección por HIV-1 (el virus que produce la mayor parte de los casos de SIDA) comenzaron a aparecer en seres humanos a principios de la década de 1930.
Ahora, todo parece indicar que esta cifra era errónea, pues se han hallado evidencias de que el Virus de la Inmunodeficiencia Humana tipo I ya estaba presente entre nosotros desde hace 100 años. El pariente cercano de este virus, el HIV-2 tiene cerca de 200 años (en simios), no los millones de años que se pensaba anteriormente.
Pero no fue sino hasta mediados del siglo pasado que el virus comenzó a propagarse de manera masiva, coincidiendo esto con la aparición de extensas zonas urbanas, el hacinamiento y las escasas medidas higiénicas que prevalecían en la época. Una prueba más de que las grandes aglomeraciones humanas han traído más problemas que beneficios.



