Sumeria

dendera_light.jpg

Hace tiempo hablaba aquí acerca de las “baterías de los dioses“, refiriéndome a las famosas Baterías de Bagdad, las cuales fueron halladas en Khujut Rabu, Irak in 1938 y datan del 250 a. C.

Consisten en vasijas de terracota de unos 13 centímetros de altura que poseen en su interior un cilindro de cobre que, a su vez, tiene un cilindro de hierro dentro de él. Cuando la vasija es llenada con agua que contiene un agente ácido como jugo de limón o vinagre, produce una corriente eléctrica cuyo uso es hasta ahora motivo de enconadas controversias por parte de los especialistas.

Algunos dicen que los sumerios usaban estas baterias con fines de electroplateado mediante electrólisis (algo así como el proceso de cromado moderno), mientras otros piensan que los sacerdotes electrificaban objetos metálicos en los templos y así cuando los fieles los tocaban sentían una pequeña corriente eléctrica, a la que atribuían características divinas.

Pero otros, más aventurados, dicen que ciertas imágenes (como la fotografía superior) muestran siluetas ovaladas en lo alto con una serpiente dentro, y si bien algunos ven en ellas de pétalos de flor de loto, otros interpretan estas imágenes como lámparas eléctricas.

En el fondo, el uso que los sumerios daban a estos objetos continúa siendo un misterio.

baghdad_battery.jpg

baghdad_battery_size.jpg

baghdad_battery_inside.jpg

{ 0 comments }

sumerian-07-08-2008.jpg

Tal vez si hubiera vivido en lo que ahora es Irak, hace 3,900 años, el chiste me habría hecho reír, pero ni siquiera me ha sacado media sonrisa, para ser honesto.

Se trata de un texto hallado en una tablilla sumeria que data del 1,900 antes de Cristo y que dice:

“Algo que nunca ha sucedido desde tiempos inmemoriales; una mujer joven no se pedorreará en el regazo de su marido”

¿Alguna risa por ahí?

LINK

{ 0 comments }

La Batería de Bagdad es el nombre que se aplica a una serie de artefactos creados en Mesopotamia durante los primeros años de nuestra era. Fueron descubiertos en 1936, cerca de Bagdad, y saltaron a la fama en 1938 cuando Wilhelm König, el director del Museo de Irak, halló dichos objetos en una de las colecciones del museo y escribió un artículo (publicado en 1940) donde especulaba que eran celdas galvánicas y que servían para recubrir objetos de plata con una capa de oro mediante el proceso que se conoce como electrólisis.

Dichos artefactos consistían de vasijas de 13 centímetros de alto conteniendo un tubo de cobre que envolvía un cilindro de hierro. Ambos elementos estaban aislados por una capa de asfalto. Las vasijas probablemente estaban llenas de algún líquido ácido que desencadenaba las reacciones electroquímicas. Probablemente se trataba de jugo de limón, de uva o vinagre.

Se ha especulado mucho acerca de la función que tenían estas baterías. Los partidarios de la hipótesis eléctrica apoyan las opiniones de König. También especulan que pudo haber sido usada para aplicar pequeñas corrientes a las agujas de acupuntura. En una serie inglesa de 1980 (Arthur C. Clarke’s Mysterious World) reconstruyeron una de estas vasijas y demostraron que podía aplicarse una capa de oro a una estatua de plata en sólo dos horas usando una solución de cianuro de oro. Otros piensan que dichas baterías estaban destinadas a producir una sensación “mística” en los creyentes. Conectadas a estatuas u objetos sagrados de metal, habrían proporcionado una minúscula descarga eléctrica a quien los tocaran, y dado el absoluto desconocimiento de la electricidad en aquellos tiempos, este fenómeno podría haber sido interpretado como de origen “divino”. Dichas baterías habrían estado destinadas, pues, a engañar a los fieles y a reafirmar las creencias religiosas en una sociedad donde la iglesia gobernaba todos los aspectos de la vida diaria.

Los partidarios de la hipótesis no eléctrica dicen que es dudoso que los sumerios hubieran conocido la electricidad y se inclinan a pensar que las vasijas eran simples depósitos de rollos sagrados.

{ 0 comments }