En este video, vemos cómo varios objetos reaccionan cuando se les hace vibrar y, al mismo tiempo, se les graba a mil cuadros por segundo, para después reproducir las imágenes a una velocidad normal. Increíbles las cosas que se les escapan a nuestros ojos.
Genial video que nos muestra, en cámara super-lenta, cómo es que un gato se come un bocado tomándolo de nuestros dedos y sin lastimarnos en lo más mínimo, a pesar de que están equipados por la naturaleza para hacernos mucho daño con esos afilados dientes y fuertes mandíbulas que tienen.
¡Wow! y más ¡Wow! No sé por qué me gustan tanto estos videos en slow motion (cámara lenta). Lo vi en Neatorama y me atrapó instantáneamente. Es producto del ingenio de Andrey Stvolinsky, con música de Kilimanjaro Darkjazz Ensemble.
Todo es perfecto: las tomas, las expresiones de las personas, incluso esa extraña sensación que surge en las entrañas cuando el sujeto filmado se queda viendo fijamente al lente de la cámara. Algo surreal, casi mágico. Acostumbrados a la velocidad (ahora todo es rápido, veloz, instantáneo), ver la aparente serenidad que brinda esta técnica de filmación me provocó escalofríos (¿o será la gripe H1N1?). Je, je.
No sé si estén tan chiflados como yo, pero seguro que más de alguno lo disfrutará. A los demás, una disculpa por mis gustos “raros”.
Un video excepcional. Algo diferente a los videos en cámara lenta que estamos acostumbrados a ver. Sobre todo la primera secuencia es espectacular, aunque las animadoras no están nada mal tampoco. Es recomendable verlo a pantalla completa, en alta definición y subirle un poco el volumen a las bocinas.
Por cierto, David Coiffier tiene una buena cantidad de excelente material (ver link debajo del video).