
Esta silla, fabricada por Preston Moeller, requirió 336 horas de trabajo y aproximadamente 65 mil bandas de goma. No sé qué tan seguro sea sentarse en ella, pero vale la pena hacer la prueba.
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Esta silla, fabricada por Preston Moeller, requirió 336 horas de trabajo y aproximadamente 65 mil bandas de goma. No sé qué tan seguro sea sentarse en ella, pero vale la pena hacer la prueba.
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Una curiosa silla transparente que consiste básicamente en una base y tres aros de metal, cubiertos por una capa de poliuretano y que se amolda perfectamente al cuerpo del sedente (y después recobra su forma original).
Claro, no todo es tan bueno pues si bien el poliuretano nos dará la sensación de estar en una hamaca, seguro que sudaremos más de la cuenta al sentarnos en este material no poroso.
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Un sillón que de matryoshka no tiene nada mas que la forma, que se parece a la de las famosas muñecas rusas. Sin embargo, tiene otras cualidades: Se ve tremendamente cómoda y, además, tiene un sistema de luz que va cambiando conforme a los deseos del usuario.
Se me antoja para ponerme a leer en ella (con luz blanca, por supuesto) ya que, imagino, dará una sensación de abrigo e intimidad bastante agradable.
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robert van embricqs es el creador de esta silla, compuesta de una sola hilera de tablas que se articulan hasta convertirse en el mueble o en una tabla perfectamente plana.
Un concepto genial, y muy interesante. Debe haber sido bastante complejo conseguir el diseño de una silla de estas características.
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Esta silla está hecha para tenderse a leer cómodamente en pareja (o solo), y tiene un diseño bastante original, siendo una espiral cuya parte superior sirve de techo para protegerse de los rayos directos del sol.
Se ve muy cómoda, como para tenderse en ella a leer frente al mar, al lado de una alberca o en el jardín.
Claro, también podemos sustituir la revista o el libro por una laptop y bloguear al aire libre. Las posibilidades son muchas.
El autor de este concepto es del diseñador mexicano Víctor Alemán y tiene el curioso nombre de Loopita (se pronuncia “Lupita”).
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Esta silla tiene como título: “Remember that you will die” (Recuerda que vas a morir) y es seguro que sabiendo el nombre que le han puesto no olvidaremos fácilmente este hecho tan cierto como poco agradable de tener en mente.
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K to N Studio y Yoho son los creadores de esta silla con muchas, muchas patas. Diez en total, lo cual garantiza, al menos, que es resistente.
Me llama la atención que, a pesar de tener tantas patas, solo tres de ellas tocan el suelo, así que el usuario podrá mecerse en esta silla que se llama Sepii.
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