
Cochliomyia hominivorax es el nombre científico de este diabólico ser. Se trata de la larva de una mosca que deposita sus huevos en la piel de una persona, o del ganado. Las larvas, literalmente, perforan la piel, enterrándose profundamente. De ahí el nombre de Gusano Barrenador. Se alimentan del tejido vivo y causan miasis, que es el término médico con el que se conoce a las heridas infectadas por larvas de mosca. Tras 5 a 9 días, las larvas abandonan la herida y se convierten en pupas, para después transformarse en moscas que repetirán el ciclo. El tratamiento consiste en eliminar las larvas una por una con pinzas y aplicar un antibiótico local para evitar la infección. Por desgracia, esta enfermedad ataca a los habitantes de los países más pobres, quienes frecuentemente mueren debido a la escasez de servicios sanitarios.



