
(foto: Ruswarp con su amo, Graham Nuttall)
La historia es como sigue:
Graham Nuttall y su perro Ruswarp, un border collie (collie de la frontera), salieron un día a caminar por el bosque en enero de 1990. Sin embargo, el Sr. Nuttall, de 41 años, sufrió un infarto y murió. Se lanzó una búsqueda pero a pesar de todos los esfuerzos, no pudieron hallarlo y, tras una semana, cesaron los trabajos de rescate.
El 7 de abril, un caminante encontró el cuerpo en una montaña y, junto a él, estaba Ruswarp, quien no se había separado de su amo durante 11 semanas. Protegió el cuerpo sin vida de Nuttall de los lobos y de animales carroñeros y soportó las inclemencias del tiempo, la nieve y el hambre. El perro de 14 años estaba tan débil que tuvo que ser llevado en vilo hasta un lugar seguro.
Ruswarp asistió al entierro de su amo, pero a pesar de todos los cuidados, no pudo recuperarse y murió pocos días después.
Ahora, 18 años después, será erigida una estatua de Ruswarp en North Yorkshire, Inglaterra, en honor a su heroísmo y lealtad.

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