
Hace unas semanas, Facebook anunció que finalmente borraría de forma definitiva las fotos de tu cuenta si así lo solicitabas, y no sólo eso, sino que las borraría de su CDN (Content Delivery Network) que es donde están ubicadas las imágenes.
Anteriormente, las fotos desaparecían de tu cuenta pero se quedaban guardadas en la CDN hasta por tres años o más (en algunos casos, indefinidamente).
Ahora sólo tardarán un mes. ¡¿Qué?!
Muchos no entendemos esta resistencia de Facebook a borrar las imágenes que el usuario ha subido, pero veámoslo de esta manera: Facebook es una red social, con ya mil millones de usuarios, muchos de ellos bastante activos. La gente tiende a poner en su timeline fotos que han subido sus amigos. Lo hacen constantemente, frenéticamente. Y los usuarios de Facebook suben muchas fotos, pero también borran muchísimas. Si eliminan definitivamente la imagen y las copias, entonces los muros de millones de personas estarán repletos de cuadros vacíos (tal vez con una leyenda de que la imagen ya no está disponible) seguidas de comentarios incomprensibles haciendo alusión a lo que se veía en la imagen… y eso rompería con la estética y con cientos de millones de conversaciones, opiniones o comentarios, que dejarían de tener sentido porque el elemento central (en este caso la imagen) ha desaparecido.
Lo más ético sería que si un usuario borra una imagen, esta desaparezca de inmediato. No en treinta días, ni en una semana, ni en una hora… sino de inmediato, y que desaparezca esa foto de todos los sitios donde esté enlazada o copiada… pero dudo mucho que Facebook desee hacer eso (o que sea capaz técnicamente de conseguirlo). Seguramente, eliminará la foto original y tomará las copias como archivos distintos, que solo serán borrados si los demás usuarios también los eliminan.
Y uno pensaría que la foto borrada de nuestra cuenta ya no está disponible, pero si alguien conoce la URL hacia el sitio donde está ubicada en el CDN, podrá acceder a ella, copiarla y utilizarla durante todo un mes.
Así pues, Facebook se toma la prerrogativa (con nuestro consentimiento) de secuestrar la información que hemos subido. No toma las acciones necesarias para eliminarla inmediatamente si así lo deseamos y, lo más importante, mantiene una postura dictatorial hacia los usuarios argumentando dificultades técnicas e insuficiente infraestructura para dar gusto a sus clientes.
Ahora que Facebook es una entidad pública que se cotiza en la bolsa, estará sujeta a regulaciones más estrictas, pero esto llevará su tiempo pues Facebook ha sido construido con el foco de almacenar y resguardar información, por lo que cuando “borramos” una fotografía, esta deja de estar visible y luego el enlace desaparece, pero a nadie le consta que el archivo haya sido eliminado realmente. Por algo el gobierno alemán ordenó a Facebook desactivar su sistema de reconocimiento facial en las fotografías provenientes de su país, ya que se trata de un documento privado y nadie tiene derecho a obtener más información de él que la que decidamos proporcionar los usuarios.
¿Algún día podremos decir que Facebook es una plataforma donde se respeta la privacidad del usuario?
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