No he comprendido muy bien cómo es que tiñen a estas ranas. Se mencionan lásers y colorantes industriales. Se menciona también que el color dura cuatro o cinco años pero aún no se sabe con certeza si dicho colorante pueda tener algún efecto nocivo tanto para las ranas como para sus dueños.
No se extrañen si comienzan a aparecer gigantescas ranas mutantes de color violeta en los drenajes. Je, je.
El asunto es que, independientemente de que en efecto son llamativas, el procedimiento podría no ser del todo inocuo, además de que nadie les ha preguntado a las ranas si sufren de alguna molestia o dolor al ser sometidas a esta tinción que parece ser más bien un tatuaje de cuerpo entero.
Los científicos han hallado e identificado una nueva especie de rana… del tamaño de un chícharo: Microhyla nepenthicola. Desde hace más de cien años ya se conocía, pero pensaban que era la versión infantil de ranas más grandes. Vive dentro de una planta carnívora, en Borneo, y se alimenta del producto de la cacería de esta.
Sólo me preguntó: ¿cómo hace para evitar ser digerida por la planta?
Esta rana, sigilosamente, se desliza al filo del agua hacia su presa, una libélula que está cándidamente posada en una rama. Se prepara y, en un momento dado, lanza su ataque, con tan mala suerte que se da de frente con la rama (donde se le enreda hasta la lengua) mientras la libélula (hay que reconocerle los buenos reflejos) vuela hacia un sitio más seguro.
Ni hablar. La pobre rana se quedó sin desayunar mientras que la libélula consiguió librarse de la muerte.