Psicología

Qualia, reflexión en torno a la "perritud"

by Andrés Borbón on 13 May, 2008

in Curiosidades, Vida

¿Qué se siente ser perro? Pues esa respuesta no la tiene ni el perro mismo, dado que para poder describir cómo es ser él tendría que saber qué es ser otro. A esta curiosa situación se le ha llamado Qualia, que es un término filosófico que define las cualidades subjetivas de las experiencias mentales. Por ejemplo, la rojez de lo rojo, o lo doloroso del dolor. El perro es incapaz de decir a qué sabe un trozo de jamón, porque los qualia son inefables; es decir, que no pueden ser comunicados. También son intrínsecos y privados, lo cual quiere decir que el perro no puede comparar su experiencia de comer jamón con la de otros perros. Por último, los qualia son aprehensibles en la conciencia, lo cual quiere decir que el perro sabe que está experimentando algo y con ello ya sabe todo acerca del qualia. Por supuesto, no es necesario ser perro para experimentar un qualia. Nuestra vida de humanos está llena de esta forma de subjetividad.

Las chicas bellas son más exigentes

by Andrés Borbón on 11 May, 2008

in Curiosidades

Un estudio, llevado a cabo por Donalds Buss y sus colaboradores (J Pers, 1997) analizó a 100 mujeres y pidió que evaluaran las características más deseables en un compañero entre las siguientes características: 1) Posibles indicadores de “buenos genes”, como masculinidad, buen tipo, forma física e inteligencia; 2) posibles indicadores de “recursos”, como capacidad económica, nivel de estudios o ambición; 3) posibles indicadores como “buen padre”, como afabilidad, inteligencia y estabilidad emocional o interés por los niños; y 4) posibles indicadores como “buen compañero”, tales como lealtad, devoción y demostraciones de afecto. Después, un grupo de hombres evaluaron la belleza de las mujeres y analizaron los resultados. Al final, se halló que las chicas más bellas pedían más requisitos en sus parejas, y que las no tan bellas se conformaban con menos. La única excepción a la regla fue la inteligencia. Todas las mujeres (bellas y no bellas) mostraron una elevada preferencia por los hombres inteligentes.

7 Fobias Extrañas

by Andrés Borbón on 7 April, 2008

in Curiosidades, Medicina

Hace tiempo hablaba aquí de la fobia a los payasos y en otra ocasión abordé también la Caliginofobia, o miedo a las mujeres hermosas. Bueno, pues ahora traigo para ustedes 7 fobias más, también bastante extrañas, vistas en Mujeres TIC y anotadas por este servidor.

Allodaxafobia.

Es el miedo a las opiniones de los demás. De allo (otro) y daxo (decir). Podría confundirse un poco con la fobia social, o con ciertos aspectos de un trastorno de la personalidad llamado narcisismo, pero la diferencia principal radica en que la allodaxafobia tiene como componente principal el miedo, no la ansiedad, y que el individuo no tiene que estar presente para experimentar el miedo al enterarse de lo que han opinado los demás, y que dichas opiniones no necesariamente deben referirse al sujeto en cuestión.

Barofobia.

Es el miedo a la gravedad. De baros (peso). Una fobia bastante extraña, por cierto, ya que todas las personas y los objetos estamos sometidos inexorablemente a esta fuerza de la naturaleza. El individuo con barofobia tiene miedo, sobre todo, a presenciar la acción de la gravedad en el mundo físico, como ver objetos caer al suelo.

Chromofobia.

Es el miedo a los colores. De chromos (color). Por colores, me refiero a aquellos diferentes al blanco y al negro. Los que padecen esta enfermedad procuran vestir sólo con ropa en blanco y negro y evitan los lugares donde hay decorados multicolores. Por desgracia para ellos, el mundo está lleno de color e imagino que serán pocas las ocasiones en que puedan evitarlos.

Dextrofobia.

Miedo a los objetos que se encuentran a la derecha del cuerpo. De dextro (derecho). Esto es, desde el punto de vista del observador. Si conocen a alguien con esta extraña enfermedad, les recomiendo no aproximarse a él (o ella) por la derecha. Debe ser difícil vivir con una enfermedad de este tipo, pues si padecemos dextrofobia automáticamente le tenemos miedo a la mitad del mundo.

Eufobia.

Miedo a las buenas noticias. De eu (bueno). Esta fobia es de lo más peculiar. No es fácil comprender cómo alguien pueda tener miedo a las buenas noticias. Quienes padecen esta fobia temerán no sólo a las buenas noticias que se refieran a ellos mismos, sino a las buenas noticias en general.

Plutofobia.

Es el miedo a las riquezas. Viene de Pluto, el dios griego de la riqueza. Es, como la eufobia, una fobia bastante extraña, sobre todo considerando que la mayoría de los mortales comunes y corrientes tememos a la pobreza y a las carencias. Imagino que si una persona con esta fobia se gana la lotería no querrá saber nada del premio. Bueno, estoy seguro que nunca faltará un alma caritativa que esté dispuesta a liberar al enfermo de tan molesta situación.

Selenofobia.

Es el miedo a la Luna. Viene de Selene, la diosa de la Luna. Y no se trata de licántropos ni nada por el estilo. Los afectados de este mal tienen miedo a ver la luna, ya sea en la vida real, en una imagen o, incluso, en una película. Por fortuna, basta con no mirar al cielo para resolver el asunto.

Blog desde el Hospital Psiquiátrico

by Andrés Borbón on 10 August, 2007

in Blogueradas, Curiosidades

Guerra fotografia en rojo

Un excombatiente, quien padece Trastorno por Estrés Postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés), ha estado escribiendo un blog estremecedor desde marzo de este año, titulado “Walter Reed“, el cual es el nombre del hospital psiquiátrico donde se encuentra internado.

A continuación, la traducción (mía, sorry) de una entrada de marzo de 2007 titulada “Pills and PTSD” (Pastillas y Trastorno por Estrés Postraumático):

“Pero hoy, todo se trata de pastillas. Una pastilla para mantenerme enfocado. Una pastilla para mantenerme socialmente aceptable. Una pastilla para evitar que la ira se derrame sobre mi vida diaria. Una pastilla para el dolor. Una pastilla para ayudarme a dormir. Una pastilla para ayudar a los sueños. Una pastilla para hacer que esta vida parezca menos un sueño. Y mi vitamina diaria”

“No me gustan. Nunca me han gustado. Ni siquiera me gusta tomar Tylenol, pero aquí tengo que hacerlo. Ellas me ayudan a ser el soldado autómata que Walter Reed requiere. Despierta, ve a la formación, no molestes ni te alteres. No señales los defectos de otras personas. No te desveles. No despiertes a tu vecino en medio de la noche porque has tenido una pesadilla.”

(…) “Sólo tómate las malditas pastillas.”

(…)

“El estrés es ocasionado por estar aquí. Por estar dentro de estas paredes con cuatro puertas. Por ver en lo que se convierten los soldados rotos. Pasamos de ser el líder del equipo a un simple “especialista”. Pasamos de ser los comandantes del convoy a ser sólo otro sargento. Estamos reducidos a un nombre, rango y sexo; a veces sólo por nuestras heridas. Y ésa es la suma de lo que somos. Somos lo que se ha extraído del lienzo. Somos el costo de la guerra”