Buen intento, pero no me lo creo. Me gusta leer, pero eso de que esta actividad pueda ser considerada “sexy” es algo que está lejos de ser realidad. Sin embargo, a los amantes de los libros (incluyendo a las amantes de la lectura, por supuesto), puede subirnos un poquito el ánimo.
Está hecha de plástico de maíz y por lo tanto es biodegradable o “environmentally friendly”, como se dice ahora.




