Casi todos hemos escuchado de los estragos que causó la plaga durante la Edad Media. Bueno, pues si ahora contamos con trajes contra la contaminación biológica, química y radioactiva en aquellos tiempos no se quedaban atrás.
El traje contra la plaga era negro y estaba confeccionado con una larga toga que llegaba hasta la cabeza, un sombrero y una máscara con forma de cuervo. En el pico, había paños con perfumes (ya que pensaban que la plaga se transmitía por los malos olores) y en los ojos había dos piezas de cristal rojo que, se supone, protegían contra los ensalmos malignos.
Por lo general estos trajes estaban destinados a los médicos, pero imagino que todo aquél que pudiera costearlo lo habría comprado.
¡Yo quiero uno para Halloween!



