Visitando el blog de Emy Kpitol, me encuentro con esta joya: Un grupo de música norteña ejecutando la inmortal Another Brick in the Wall, de Pink Floyd en una cantina. Antes de ver el video por primera vez dije “No Way!”. Sin embargo, pronto cerré la boca (bueno, en realidad la abrí más, pero de la sorpresa) y me di cuenta que no lo hacen tan mal. Lástima que la calidad de la grabación sea pésima y que el sonido de las conversaciones en el restaurante distraiga un poco, pero de todas formas el guitarrista es un as y el grupo en verdad que hace un papel digno con esta pieza clásica del repertorio rockero.
Uno de mis grupos favoritos es Pink Floyd. En el chocante y multicitado acertijo de ¿Qué CD llevarías a una isla desierta si sólo pudieses elegir uno?, sería probablemente el de Dark Side of the Moon. Eso si me garantizan que en la dichosa e imaginaria isla habrá energía eléctrica. Je, je
Y ya se imaginarán mi sorpresa cuando me enteré de que el nombre original de esta banda de rock progresivo era “The Tea Set” (El juego de té). Nunca digo esto pero… WTF?
Pues por más ridículo que parezca, resulta que tuvieron que cambiar su nombre porque otra banda con la que debían tocar usaba el mismo nombre (más WTF?). Sin mucho tiempo para pensarlo, decidieron que se llamarían “The Pink Floyd Sound“, ya que en los créditos de un disco de Blind Boy Fuller vieron los nombres “Pink Anderson” y “Floyd Council” y tuvieron la buena idea de unirlos. Poco después, acortarían el nombre a Pink Floyd y bueno… lo demás es historia.