paranoia

El desayuno de un paranoide

by Andrés Borbón on 4 July, 2009

in Cómico, Fotografía

La paranoia, por lo general, no es un asunto de risa, pero bueno, tomándonos ciertas libertades podemos hallarle el lado amable al asunto.

¿Así es como vería un paranoide su desayuno? Probablemente no (o, por lo menos, no en la mayor parte de los casos). El paranoide probablemente buscaría micrófonos escondidos bajo el plato de cereal o una pequeña cámara de video disimulada en el salero. También podría ser que sospechara de la composición de los alimentos, y creyera que alguno de ellos (o todos) contienen algún veneno.

Sin embargo, el creador de la foto ha hecho un buen trabajo para dotar de un poco de humor a esta terrible condición.

El Desayuno de un Paranoide 

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macbeth.jpg Un estudio, patrocinado por Wellcome, realizado por el Dr. Freeman y publicado en la revista Schizophrenia Research, ha encontrado que en la población general los individuos con insomnio tienen cinco veces más posibilidades de padecer síntomas paranoides que las personas que duermen normalmente. Viéndolo desde el punto de vista opuesto, la mitad de los pacientes que acuden a los servicios psiquiátricos por padecer severa paranoia tienen, al mismo tiempo, insomnio clínicamente significativo.

El insomnio, por otra parte, es un padecimiento bastante común. De acuerdo a estudios epidemiológicos, en una noche cualquiera, una de cada tres personas tendrá dificultades para conciliar el sueño y una de cada siete personas tendrá dicho problema varias noches en una semana. La falta de sueño puede procudir ansiedad, tristeza e irritabilidad.

Sin embargo, el estudio no demuestra de forma incontrovertible que la falta de sueño produzca paranoia, ya que muchos pacientes pueden tener insomnio por la paranoia misma y nos encontramos con el típico acertijo de qué fue primero, el huevo o la gallina.

En la obra de Shakespeare, Macbeth es acosado constantemente por el fantasma de su amigo Banquo, a quien él había mandado matar. Habiendo asesinado también al rey, la conciencia de Macbeth lo atormenta, impidiéndole dormir y desarrollando temores paranoides de que lo matarán si se queda dormido.

10.1016/j.schres.2008.12.001

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