El Dr. Gregg Homer ha desarrollado una técnica en la que, dice, ha estado trabajando durante 10 años y que permitirá cambiar permanentemente el color de los ojos de café a azules con una cirugía con láser llamada “Lumineyes” que dura solo 20 segundos.
Muchas personas piensan que los ojos prostéticos son bolas de cristal redondas.
Sin embargo, no es así.
Como puede verse en el video, un ojo prostético suele ser un fragmento de esfera con forma más o menos triangular o rectangular en algunos casos y su extracción e inserción es un procedimiento bastante sencillo aunque no muy agradable de ver.
Hace unos días, la Academia de Oftalmología de Oklahoma hizo una demanda al congreso local para que se prohibieran, argumentando que eran peligrosos y que podían conducir a la ceguera. Aún falta que la petición sea aprobada por el Congreso para su discusión y posible aprobación, y seguramente otros estados de la Unión Americana seguirán los pasos de Oklahoma.
A propósito, el canadiense que se hizo el primer tatuaje en el ojo se llama (o se hace llamar") “Brave Pauly (Pauly “el bravo”) y he aquí el video del procedimiento:
Al parecer, cualquier parte del cuerpo es modificable, si se tiene el dinero, el valor y, en algunos casos, la estupidez como para intentarlo.
Esta joven decidió que sus ojos no eran lo suficientemente bellos, que les faltaba algo, así que decidió implantarse una joya en ellos. Un corazón de un material que no alcanzo a precisar, pero que seguramente la hará sentirse mejor (¿?).
Este tipo de inserciones se hacen debajo de la capa de tejido que cubre el ojo, y que se llama conjuntiva. Seguramente habrá que fijarla con algún tipo de sutura o grapa, para que no se desplace, pues la unión entre la conjuntiva (la tela transparente) y la esclerótica (la parte blanca) no es muy fuerte y el corazoncito podría terminar en un lugar no deseado.