Dicen que no hay que juzgar un regalo por su envoltura ni un libro por su portada, pero hay empaques tan originales que realmente la dan un plus al producto que guardamos en ellos.
Una cubierta de CD hecha con un viejo floppy:

Dicen que no hay que juzgar un regalo por su envoltura ni un libro por su portada, pero hay empaques tan originales que realmente la dan un plus al producto que guardamos en ellos.
Una cubierta de CD hecha con un viejo floppy:

A veces las campañas publicitarias se ponen rudas, y éste es un buen ejemplo de ello. El final es como para decir “¡Tómala!”. Je, je.
Se ve que el creador de la idea original de este comercial no se anda con medias tintas y tampoco entra al juego de la diplomacia entre competidores.
Duración del video: 29 segundos
Hamish Rosser, Richie Harkham y Jarrod Taylor son 3 australianos que decidieron hacerse fabricantes de cerveza. Iniciaron su negocio en la casa de uno de ellos y hallaron la forma de producir una cerveza casera con baja cantidad de carbohidratos, que ha tenido un éxito enorme gracias a que… el bikini de la chica desaparece cuando el cliente se bebe la cerveza.
Se trata de una etiqueta especial, fabricada con un material que responde al frío y al calor. Cuando la bebida está fría, Skinny Blonde (Rubia Delgada) tiene el bikini rojo puesto, pero si la botella se calienta, el bikini desaparece.
A diferencia de lo que podría presuponerse, la bebida ha tenido éxito tanto entre los hombres como entre las mujeres. En ellas, por su bajo contenido calórico y en ellos, debido a que el premio por terminarse la cerveza es ver a la rubita sin bikini.
Suena tonto, pero es una de esas ideas que realmente funcionan.