Un buen capitán no necesita ser un genio ni poseer cualidades extraordinarias: por lo contrario, los puntos más salientes y notables del hombre, el amor, la poesía, la ternura, la duda investigadora y filosófica, deben dejarle completamente indiferente.
León Tolstoi, La guerra y la Paz, 1866 Seguir Leyendo
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