
Los años, tal vez los descalabros, fueron suavizándome los gestos: ya no edito mordaces panfletos que quisieran despertar el país de los idiotas.
Ahora les digo con desgano: sigan durmiendo, almas de Dios, felices sueños.
Juan Manuel Roca

Los años, tal vez los descalabros, fueron suavizándome los gestos: ya no edito mordaces panfletos que quisieran despertar el país de los idiotas.
Ahora les digo con desgano: sigan durmiendo, almas de Dios, felices sueños.
Juan Manuel Roca