
He aquí un superhéroe japonés cuya arma secreta es nada más y nada menos que su bisoñé (o tupé) el cual lanza como si fuese un boomerang para resolver las situaciones más difíciles.
Solo en Japón.
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He aquí un superhéroe japonés cuya arma secreta es nada más y nada menos que su bisoñé (o tupé) el cual lanza como si fuese un boomerang para resolver las situaciones más difíciles.
Solo en Japón.
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En este video de la guardia costera de Japón, se ve cómo un barco remonta la ola del tsunami mientras navegaba en alta mar.
De haberse hallado más cerca de la costa no habría tenido tanta suerte.
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Yoshimoto, Banana
Kitchen (1988)
Editorial Tusquets
ISBN: 978-607-421-073-6
206 pp
Compré Kitchen por puro azar. Jamás había oído hablar de Banana Yoshimoto, quien es toda una celebridad literaria en Japón y muchos la han comparado a Mishima.
Digo que compré el libro por puro azar pues andaba vagando en la sección de libros de Sanborns sin la intención de llevarme ninguno, sólo para dejar pasar el tiempo y vi la portada del libro, que me pareció curiosa por minimalista. Luego le eché un ojo a la reseña de la contraportada y, como no me desagradó del todo, vi el precio y noté que estaba de rebaja. Dije: ¿por qué no?, y me lo llevé.
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No me sorprende en lo más mínimo que una de estas espadas japonesas pueda cortar una pelota de beisbol en dos. Sin embargo, me deja sin habla que alguien sea capaz de hacerlo con una bola viajando a más de 100 kilómetros por hora, y que el espadachín (en realidad no sé cómo llamarlo) tenga aún la espada enfundada cuando es disparada la bola.
Es decir, que en una fracción de segundo saca la espada y corta en dos un objeto relativamente pequeño que viaja a una velocidad enorme.
Impresionante.
El espadachín se llama Isao Machii
Duración del video: 59 segundos
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He aquí un tipo de modificación corporal que, por lo menos a mí, no me resulta nada atractiva, y tengo la impresión de que puede resultar peligrosa, si los tejidos se infectan por el uso de jeringas no esterilizadas o por simple mala suerte.
Esto se está poniendo de moda en Japón, y se lleva a cabo mediante la inyección de solución salina (Agua con Cloruro de Sodio) por vía subcutánea. La infiltración del líquido se hace lentamente, hasta que la protuberancia adquiere las proporciones deseadas y, una vez hecho esto, se retiran las agujas y se le “moldea”. Lo más común es que el cliente desee una depresión en el centro, como si fuese una dona (o un bagel).
Lo único “bueno” de esto es que la deformación no es permanente, ya que los tejidos absorben la solución salina y (con suerte) el aspecto vuelve a ser el mismo de antes.
Como puede verse en las fotografías, algunos eligen que las inyecciones se las hagan en los brazos, dándoles un aspecto de “Popeye” bastante cómico.
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Este video es, con toda probabilidad, un fake. Y un fake bien hecho porque, en primer lugar, no parece haber una razón detrás de él. No intentan vendernos nada y, al parecer, lo único que buscan sus autores es algo de notoriedad, la cual seguramente están consiguiendo, y a pasos acelerados. Aunque… ¿si buscan notoriedad por qué ocultan sus rostros? (tal vez para que parezca menor fake). je, je.
En el video se muestran una medusas como la que está en la foto, de color rosa, que caminan sobre la tierra (muy rápidamente) y cuya parte inferior parece… bueno, mejor dejo que juzque cada quién qué parece la parte inferior de estas medusas. No quiero predisponerlos.
Duración del video: 3:20 minutos
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La compañía cervecera Sapporo (Japón) ha puesto a la venta una cerveza de un sabor que, por lo menos a mí, me parece bastante inusual: Chocolate. No la he probado, pero me gustaría hacerlo, aunque no creo que pudiera hacerme fan de una combinación tan… extraña.
Sin embargo, ya me he llevado sorpresas antes con esto de las cervezas de sabores, así que mejor no me adelanto.

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Decir que este video me ha hecho reír es no hacerle justicia. Literalmente, me duele el estómago de tanto reírme.
Se trata de un programa de concursos donde los participantes deben colocarse una media en la cabeza, la cual está conectada a la cabeza del otro participante, y ambos deben tirar hasta que uno de ellos pueda tocar en enorme botón rojo que dará por terminada la competencia.
Véanlo, y juzguen por ustedes mismos.
Duración del video: 1:20 minutos
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