La comida está escasa en muchas partes del mundo y ésa puede ser la motivación y el pretexto de este hombre, aunque honestamente no creo que consiga hacerse de mucho eco entre los espectadores.
Tarda sólo 20 segundos en tragar los gusanos y, de pilón, se introduce una víbora a través de la nariz.
Este insecto es del género Dulticola, el cual es un tipo de escarabajos de la familia Lycidae. La hembra permanece es estado de larva toda su vida y mide entre 4 y 8 centímetros de longitud. Posee un cuerpo plano con grandes divisiones las cuales le dan un aspecto semejante al de los trilobites. De ahí el nombre de “Escarabajo trilobite”, “Larva trilobite” o “Larva trilobite de Sumatra”.
Los machos son mucho más pequeños que las hembras. Miden de 8 a 9 mm y tienen la apariencia de un escarabajo común. Estas especies suelen encontrarse en los bosques lluviosos, por lo general en la India y en el sudeste asiático.
Pues me ha salido un título kilométrico para algo tan sencillo (y tan extravagante) como lo que se ve en el video: Una rueda de la fortuna impulsada por la fuerza humana. Yo, en verdad, no lo puedo creer. Hay que ver las cosas a las que las personas se tienen que arriesgar para ganarse la vida.
Hoy, hace 139 años, nació Mohandas Karamchand Gandhi, a quien los hindúes celebran como el padre de la nación y que, ciertamente, fue un hombre excepcional, no importa desde qué lado de la historia, de la filosofía o del mundo lo juzguemos.
En la ciudad hindú de Siliguri, se acostumbra realizar un concurso donde los niños se disfrazan de Gandhi. Una curiosa forma de celebrar al hombre que consiguió llevar a la India a su independencia y cuyos métodos de lucha han sido ridiculizados y venerados al mismo tiempo pero que abrieron una avenida a la opinión mundial y que, a fin de cuentas, obligaron a la Gran Bretaña a ceder ante la presión internacional y conceder la independencia a la India. En junio del año pasado la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 2 de Octubre como el día de la No- Violencia en honor al insurgente hindú.
He aquí una historia triste, pero de lo más interesante:
Un hombre parecido al de la fotografía, llamado Yanadi Kondaia preconizaba que su pierna estaba bendita, que podía curar los problemas físicos y espirituales de las personas si éstas la tocaban.
Hasta aquí, nada demasiado extraño: Un hombre y su pierna santa, nada más.
Un buen día, el hombre fue abordado por dos extraños que acudieron a buscar su ayuda para un problema médico. Pocos días después, ambos regresaron para agradecer al hombre santo por la ayuda que les había prestado y, para demostrarlo, invitaron al hombre a beber unas copas con ellos (parece que este buen santo tenía cierta debilidad por la bebida). Por supuesto, aceptó y siguió a los hombres a una zona abandonada, donde bebieron hasta que el gurú cayó totalmente ebrio.
Una vez que se aseguraron de que la víctima estaba inconsciente, le cortaron la “pierna santa” a la altura de la rodilla. La amputación fue hecha con un cuchillo de cacería y el pobre hombre fue abandonado en el lugar, sangrando.
Por fortuna, el hombre santo no murió. Fue llevado al hospital y aunque ha perdido su pierna santa, goza de buena salud y, seguramente, de ahora en adelante será más precavido a la hora de aceptar invitaciones de extraños.