O tal vez el gato, listo y calculador, ha decidido permitir que la rata se alimente bien para que engorde y tener un mejor alimento después, pero engordar a nuestras víctimas antes de comérnoslas es algo que hacemos casi exclusivamente los humanos. Demasiado retorcido.
Cuesta trabajo decidirse sobre si este felino está siendo torturado por los agudos tonos de la flauta o, de verdad, ha decidido cantar para la audiencia (nosotros).
En todos caso, no lo veo sufriendo mucho y me ha alegrado el día.
Este gatito le pide a la chica, quien no parece hacerle mucho caso al principio, que lo acaricie, y lo hace con tal claridad que no quedan dudas respecto a sus intenciones.
Últimamente me he topado con muchas fotografías dispersas de gatos con la cabeza metida en una rebanada de pan. No entiendo el objetivo y tampoco sé si se trata de uno de esos famosos “memes” que pueblan internet.
Tampoco parece que los sujetos estén sufriendo. Seguro que terminan devorándose el sombrero.
Hay que ser cuidadosos con lo que nuestros gatos ven en la televisión. Este minino, por ejemplo, está aprendiendo a boxear solo de mirar una pelea en televisión. Es un novato, se ve a leguas, pero nada nos dice que no pueda depurar su técnica si continúa observando este tipo de programas. Je, je.
Estos tres gatitos se han topado con un equipo de DJ (tornamesas y controles incluidos) y se han puesto a experimentar con miras a un futuro evento. No hay necesidad de decir que aún les hace falta algo de práctica, aunque se nota que tienen talento natural y aprenderán rápido.