Últimamente me he topado con muchas fotografías dispersas de gatos con la cabeza metida en una rebanada de pan. No entiendo el objetivo y tampoco sé si se trata de uno de esos famosos “memes” que pueblan internet.
Tampoco parece que los sujetos estén sufriendo. Seguro que terminan devorándose el sombrero.
Hay que ser cuidadosos con lo que nuestros gatos ven en la televisión. Este minino, por ejemplo, está aprendiendo a boxear solo de mirar una pelea en televisión. Es un novato, se ve a leguas, pero nada nos dice que no pueda depurar su técnica si continúa observando este tipo de programas. Je, je.
Estos tres gatitos se han topado con un equipo de DJ (tornamesas y controles incluidos) y se han puesto a experimentar con miras a un futuro evento. No hay necesidad de decir que aún les hace falta algo de práctica, aunque se nota que tienen talento natural y aprenderán rápido.
No puedo decir mucho sin quitarle todo el chiste al video, pero baste decir que la tostadora lleva ventaja. Con esto, podrán imaginar algo pero verlo es todavía mejor.
En realidad los gatos son bastante expresivos si se sabe “descifrar” su lenguaje corporal, pero es cierto que los perros son mucho más sencillos de interpretar. Es casi imposible equivocarse con ellos.
En este video, Mary Doodles nos muestra cómo dibujar un gato, y aunque lo consigue pasablemente, nos advierte que no lo intentemos, por lo menos no al principio, ya que los gatos (como puede verse en el corto) son modelos difíciles y caprichosos… a menos que estén dormidos.
Es sabido que los perros (especialmente cuando son cachorros) y los gatos se quedan muy quietos cuando se les toma de la piel entre el cuello y la espalda, pero no sabía que con un clip podía prácticamente “desactivarse” un gato.
No cabe duda que vivimos tiempos extraños… y que hasta los animales (algunos, al menos) están cambiando sus costumbres. Esta paloma ha decidido molestar al perezoso gatito y hacer todo lo posible para evitar que tome la siesta.
No sé mucho de pichones, pero yo pensaría que este (como casi todos) tendría miedo del gato y que el felino no desaprovecharía la oportunidad de merendárselo, pero las cosas no siempre suceden como deberían.