Como he mencionado ya en alguna ocasión, este juego es de los pocos que realmente me gustan. Me han dicho que no es muy original (hay varios con una mecánica parecida), y que el aspecto de la física podría mejorarse mucho, pero algo tienen estos pajarracos kamikazes que me encantan. Y no estoy solo: Es uno de los videojuegos más populares en la actualidad.
Aclaro: Soy malísimo en los videojuegos (creo que esa parte de mi cerebro, junto con otras, no se desarrolló), pero eso no es obstáculo para que me divierta como enano cuando juego Angry Birds.
En el video, de origen francés pero con subtítulos en inglés, un intermediario intenta pactar un acuerdo entre las aves y los cerdos (el conflicto inició porque los cerdos robaron los huevos de las aves).
He aquí una representación de los personajes de este juego tan curioso. Si alguien me hubiese dicho que disparar pajaritos con una resortera para matar cerdos iba a resultar divertido, no le hubiese creído.
Sin embargo, este juego de física es adictivo (al menos en el iPad), y después de un tiempo les he terminado tomando cariño a estas aves furibundas.
No he terminado el juego, pero prometo ponerle más empeño.
Los simpáticos (y a veces crueles fantasmitas) que aparecen en el legendario juego de Pac-Man tienen nombre. Yo no lo sabía, pero resulta que al menos en la versión estadounidense del juego sus nombres son Blinky (rojo), Pinky (rosa), Inky (azul) y Clyde (anaranjado). Estos son sus “nicknames” ya que sus nombres reales son Shadow, Speedy, Bashbul y Pokey, respectivamente, tal como se muestra en la imagen inferior.
Como dato curioso, los nombres de estos personajes en la versión original que salió en Japón en mayo de 1980 son –Nombre (Nickname)-: Oikake (Akabei), Machibuse (Pinky), Kimagure (Aosuke) y Otoboke (Guzuta)… en el mismo orden de colores.
Visitando Punto Geek, me encuentro esta taza genial, y que combina dos de mis vicios (o tres): Tomar café, coleccionar tazas y jugar Pacman (siií… lo sé, es un juego de viejitos, pero bueno, ¿qué puedo hacer?).
Me pasa con frecuencia que, estando frente a la computadora con la eterna taza de café al lado, extiendo la mano y la tomo, pero cuando me la llevo a los labios el café está helado. Ahora, bastará con mirar la taza pues, como muchas de su tipo, cambia cuando está caliente, pero en este caso aparecen los fantasmitas, el buen Pacman y las fichas que va comiendo para acumular puntos… un plus que no puede ignorarse.
No es solamente un video sobre la historia de los videojuegos, sino un entretenido paseo con mucha comicidad y un final que no nos esperábamos y que, como suele suceder, tiene al personaje emblemático de Nintendo haciendo travesuras. Me refiero, por supuesto, al genial Mario Bros, que hace de las suyas con Lara Croft.
Esta semana se cumplen los 25 años del Tetris, uno de los juegos más jugados de todos los tiempos. Es todo un anciano y tiene poderosos enemigos en forma de juegos más complejos y demandantes, pero sigue siendo uno de los más populares.
Diez curiosidades sobre el Tetris
1) El juego fue terminado el 6 de junio de 1984 por Alexander Pajitnov, un programador de la Academia de Ciencias de Moscú quien trabajó en el juego en su tiempo libre.
2) Pajitnov creó el juego en una computadora Elektronika, una marca que se especializaba en crear clones de juegos no disponibles en la Unión Soviética.
3) El nombre viene de la combinación de la palabra Tetrominó que es una pieza formada por cuatro cuadrados unidos (hay siete posibles formas) y de la palabra Tennis.
Pues éste es un buen ejemplo de lo que hacen unas copas de más (o unas neuronas de menos) o demasiadas horas jugando Mortal Kombat en la computadora, aunque no creo que éste último sea el caso de este sujeto que ha de creer que su musculatura impresionará a alguien.
…o tal vez no se trata de nada de esto y simplemente es un individuo que escenifica (con conocimiento de causa) este ridículo sabiendo que la gente se apiadará, dirá “¡Pobre hombre!, dejará unas cuantas monedas y seguirá su camino, sintiéndose mejor por haber ayudado al indefenso lunático que se cree personaje de un videojuego, o de una guerra de la que sólo él tiene noticia.