Todos (o casi todos) sabemos que los focos fluorescentes son mucho más eficientes que los focos comunes y corrientes (incandescentes), pero no son la última solución en lo que se refiere a iluminación, dado que la luz producida por ellos suele ser de un desagradable tono blanco. Hay una nueva tecnología que podría llegar a nosotros en poco tiempo y que hará ver a los focos fluorescentes como un desperdicio de dinero y de energía.
Se trata de un foco cuya fuente luminosa es un LED y que podría durar alrededor de 30 años antes de que deba ser reemplazado. Tiene la forma de un foco común y corriente y se ajusta a cualquier socket. Además, los focos de LEDs usan aún menos energía que los fluorescentes y producen una luz más cálida. Uno de los pocos inconvenientes que tienen es que producen calor al mismo tiempo que luz. Sin embargo, al estar cubiertos por un globo de cristal el problema se resuelve, por lo menos en parte.




