Cuando comemos al límite de nuestra capacidad (un buen ejemplo es la cena de Navidad) nos sentimos incapaces de tomar un bocado más. Sin embargo, al poco tiempo nos hallamos comiendo una buena porción de postre.
Tal vez habrán visto algún video parecido, pero créanme que este destaca sobre los demás, por lo… eh… uhmmm… asqueroso que resulta ver la hilera de mocos y babas que salen de un ser humano cuando estornuda.
Si son particularmente susceptibles a este tipo de cosas, no lo vean, ya que el video podría clasificarse como NAPED (No Apto Para Estómagos Delicados).
Un reciente estudio de la Universidad de Liege, en Bélgica, ha concluido que aquellas personas acostumbradas a trabajar de noche son capaces de sostener la atención por más tiempo.
Los investigadores eligieron dos grupos: Uno de sujetos acostumbrados a trabajar en la noche y otro que estaba compuesto por personas que se levantaban temprano para realizar sus actividades. A ambos grupos les permitieron dormir el mismo número de horas. Después, les realizaron estudios de fMRI (Resonancia Magnética Funcional) y comprobaron que aquellas personas habituadas a trabajar por la mañana tenían menor actividad en las áreas relacionadas con la atención tras 10 horas de estar despiertos en comparación con los “Búhos”.
Además, los madrugadores tendían a realizar las tareas más lentamente.
Por primera vez, me siento orgulloso de ser un búho.
Un nuevo estudio ha revelado que la cafeína actúa en un plazo tan corto como 10 minutos y que, además, tiene un mayor efecto en los varones.
Investigadores de la Universidad de Barcelona estudiaron a 668 estudiantes universitarios (238 varones y 450 mujeres). Las mediciones fueron tomadas antes y después de que la cafeína fuera ingerida y los tests se realizaron en repetidas ocasiones, con el objetivo de descubrir si había variaciones a lo largo del día.
Y aunque tanto los varones como las mujeres demostraron un incremento en sus niveles de actividad, dicho efecto fue mucho mayor en los hombres.
Por lo general, se requieren alrededor de 45 minutos para que la concentración de cafeína llegue a su nivel máximo en la sangre, pero la mitad de dicho nivel se alcanza en sólo pocos minutos. Por otra parte, los efectos de la cafeína duran entre dos y tres horas, pero pueden extenderse a cinco o seis horas en algunas personas muy sensibles a dicha sustancia.
Un nuevo estudio ha revelado que el bostezo, cuya función es más o menos misteriosa hasta el momento, puede producirse cuando nuestro cerebro se sobrecalienta.
Andrew Gallup, investigador del Departamento de Biología en Universidad de Binghamton dice que nuestros cerebros son como computadoras, y que funcionan mucho mejor cuando están a baja temperatura.
¿He ahí la razón del bostezo?
Si fuera cierto, las personas que viven a grandes altitudes (y en bajas temperaturas) no bostezarían jamás, y aquellos que estuviesen tomando el sol en la playa no dejarían de bostezar.
No me lo creo del todo. Una cosa es que bostecemos cuando suba la temperatura del cerebro y otra muy diferente que cuando bostecemos eso indique que la temperatura del cerebro se ha elevado. Yo creo que lo que Gallup ha encontrado es una asociación, no una relación de causalidad, pero habría que leer la publicación científica para poder hablar del tema con los números en las manos.