No hay que pensar que estos sujetos se divierten en su trabajo. Estrellar helicópteros contra el suelo desde una altura de 10 metros debe ser una tarea horrible, tediosa, sin el menor atractivo y seguramente nadie querría ver esto en vivo y a todo color.
Esto no es ninguna noticia nueva, pero lo es para mí, así que por si ignoraban estos experimentos (como yo), pues les explico que hace años, científicos holandeses lograron hacer levitar cosas (animales, frutas, etc) utilizando enormes campos magnéticos que, en pocas palabras, repelen los átomos del objeto (no importa su naturaleza) con lo cual consiguen hacerlo levitar.
Si se construyeran magnetos lo suficientemente potentes (lo cual es factible), podrían conseguir que un ser humano levitara.
¡Y yo que pensaba que la levitación a nivel macroscópico era imposible!
Yo no haría este experimento por mi propia voluntad, aunque hay personas que lo hacen, pero no le llaman “experimento” sino “supervivencia”.
Kerri Leonard y Christopher Greenslate son profesores de educación media y decidieron ver si podían sobrevivir comiendo sólo lo que pudieran comprar con un dólar (por cada uno de ellos).
El experimento durará un mes, y están haciendo público el registro de los avances en un blog (ver link al final del artículo).
Dicen que están interesados en varios tópicos relacionados con el experimento: Elecciones alimenticias, consumismo, gastos, pobreza, psicología social. Y, además, piensan que un experimento de este tipo los hará mejores profesores.
Bueno, sin más rollo, he aquí las reglas del experimento:
Toda la comida que consuman en un día no debe costar más de un dolar (por cada uno de ellos) en total.
No pueden aceptar comida gratis a menos que esté disponible para todos en su área
Si deciden plantar comida, deberán pagar por ella para poderla comer.
Harán su mejor esfuerzo en el área culinaria. Solamente comerán sopas ramen si no tienen otra opción. Tienen seis paquetes y no comprarán más
Si en algún momento deciden tener invitados a comer, éstos deberán comer del dólar de ellos, lo cual significa que los invitados no pueden llevar comida a la cena ni gastar ningún dinero