Esta mujer se ha gastado, dicen las malas lenguas, alrededor de 4 millones de dólares en cirugía plástica. Como ven, los resultados no han sido muy satisfactorios que digamos. Le apodan “La reina leona” o “la mujer gato (catwoman)”. En 2004 la publicación Daily Mail la llamó “La celebridad más aterrorizante“.
Estuvo casada con el exitoso hombre de negocios Alec Wildenstein, pero el verdadero nombre de este adefesio es Jocelynnys Dayannys da Silva Bezerra. En aquél entonces, tenía un jet privado y siempre viajaba con un mono capuchino y con cinco galgos italianos. Actualmente la mujer gato tiene 68 años de edad.
Tras divorciarse de Wildenstein (en un sonado juicio), ella obtuvo decenas de millones de dólares y actualmente mantiene una relación de pareja con el diseñador de moda Lloyd Klein.
En el video, lo que sucedería si Jocelyn revirtiera sus modificaciones (lo dudo).
Sin duda, yo usaría estos calcetines “anatómicos” feliz de la vida. Lo siento por aquellos que sin saber que se trata sólo de tela, se lleven el susto de su vida al ver los músculos, los tendones, nervios y arterias en plena acción.
Lo confieso: Soy de esas personas que no toleran que los demás aplasten el tubo de pasta dental en cualquier lugar. Puedo ponerme al borde de la apoplejía si veo que alguien lo apachurra de enmedio. Por la misma razón (una razón idiota, lo sé) me gustaba más cuando los tubos eran de metal, pues uno podía enrollar cuidadosamente el extremo donde la pasta ya había sido exprimida y conservarlo todo en orden.
Ahora, con los tubos de plástico blando, es más difícil mantener esa parte del universo bajo control (je, je).
Por eso, resultan indispensables estos “exprimidores” de pasta dental, que nos ayudan a vaciar completamente el tubo antes de que sea necesario cambiarlo. Hay muchos modelos, unos simples, otros complejos, unos feos y otros, como éste, que son una belleza.
La fotografía que se ve arriba no es de la casa de un magnate, sino la de un perro Gran Danés.
El dueño, un cirujano que ha preferido permanecer anónimo, diseñó junto con su arquitecto un conjunto de dos habitaciones que incluyen:
Un equipo de sonido de más de 23,000 dólares
Una pantalla de plasma de 52 pulgadas
Evidentemente, la temperatura es controlada cuidadosamente, y las “perreras” (me cuesta trabajo llamarlas así) tienen cámaras que cubren cada ángulo, para que su dueño pueda saber exactamente qué es lo que hacen sus mascotas.
Los trabajos de construcción, que serán llevados a cabo por el prestigiado arquitecto Andy Ramus, comenzarán en la primavera del 2009 y tendrá un costo global de 385 mil dólares.
Vaya que se ven cosas extrañas en YouTube. Este individuo parece estar obsesionado con meterse (completo) en un gigantesco globo. Querrá, tal vez, saber qué se siente ser un hámster, o habrá visto demasiadas veces aquella película del niño en la burbuja de plástico, aunque mi impresión es que se trata de un pobre diablo tan aburrido y tan deseoso de que lo aplaudan que ha decidido que vale la pena someterse al ridículo con tal de obtener algunos cientos de miles de visitas a su canal de YouTube.