Epilepsia

La FDA reconoce el riesgo suicida de los antiepilépticos

by Andrés Borbón on 16 December, 2008

in Medicina

suicidio y antiepilépticosHace un tiempo, hablaba aquí sobre el riesgo de suicidio y el consumo de antiepilépticos. En aquél entonces, tanto las autoridades norteamericanas (FDA) como la comunidad internacional dieron carpetazo al asunto, pero apenas hace unas horas se ha comunicado que la FDA ha decidido retomar el asunto y reconoció que los pacientes que toman medicamentos antiepilépticos deben ser monitorizados por su médico en busca de síntomas de riesgo suicida.

Uno de los mayores riesgos de un anuncio de este tipo es que el paciente deje de tomar el medicamento, pero tanto ellos como sus familiares tienen derecho a conocer los riesgos que enfrentan al tomar determinado tipo de fármacos.

Por el momento no se añadirá el famoso “black box”, que es una leyenda en el exterior de la caja que advierte al consumidor sobre el riesgo, pero tanto los laboratorios farmacéuticos como los médicos que prescriban este tipo de medicamentos estarán obligados a advertir al paciente sobre el riesgo ya sea mediante la comunicación verbal directa o mediante la distribución de panfletos u otro material impreso.

fuente

¿Broma cruel o ataque criminal?

by Andrés Borbón on 13 May, 2008

in Medicina

Me parece indignante el reciente ataque que sufrió la web de la Epilepsy Foundation por parte de hackers que no merecen ese nombre.

El sitio fue literalmente bombardeado con cientos de imágenes parpadeantes y de enlaces a otros sitios que mostraban flashes que ocasionaron severas migrañas y convulsiones en pacientes con Epilepsia.

En algunos tipos de epilepsia, las luces intermitentes (del mismo modo que los flashes estroboscópicos) pueden desencadenar crisis que van desde ligeras ausencias hasta ataques graves, con pérdida de la conciencia, movimientos espasmódicos y, en algunos casos, la muerte, o severos daños físicos debidos a las caídas y los golpes sufridos durante éstas.

Cuando las acciones del hacker son motivadas por razones económicas, deseos de obtener fama y reconocimiento o por el simple reto personal de saber hasta dónde llegan su habilidad y conocimientos, lo encuentro comprensible. No que lo justifique, pero lo entiendo.

Usar los conocimientos con el propósito específico de dañar a otros y aprovechar sus vulnerabilidades y padecimientos para provocar dolor, sufrimiento o la muerte, cae en el terreno de lo criminal, de lo potencialmente homicida.

La comunidad hacker no es, como muchos piensan, un conjunto de malhechores. Son individuos con verdadera pasión por explorar los límites de sus habilidades en informática. Por eso digo que los individuos que provocaron el ataque no son verdaderos hackers, y al llamarse así desvirtúan el término, lo contaminan.

Lo único que puedo decir es que me apena lo que ha sucedido, y que ojalá la justicia consiga descubrir la identidad de los criminales, pues no pueden ser llamados de otra forma.