
Descubro una divertidísima entrada en Boing Boing que habla sobre un tema que, honestamente, nunca me había cruzado por la mente: ¿Cómo lo hacían los dinosaurios?

Descubro una divertidísima entrada en Boing Boing que habla sobre un tema que, honestamente, nunca me había cruzado por la mente: ¿Cómo lo hacían los dinosaurios?

El Triceratops es el representante clásico de este tipo de dinosaurios que, a no ser por la cresta y la larga cola, tienen cierto parecido a los rinocerontes.
Bueno, pues se ha descubierto al abuelo del Triceratops: El Titanoceratops.

Este dinosaurio, que existió hace 80 millones de años, se llama Linhenykus monodactylus y su principal característica es que tenía un solo dedo en las patas delanteras.

Los Pterosaurios fueron reptiles voladores que, en algunos casos, llegaron a tener un tamaño impresionante. Y están extintos desde hace unos 65 millones de años.
Sin embargo, algunos criptozoólogos piensan que aún existen en algunos lugares, donde los lugareños describen animales voladores enormes cuyas características son casi indistinguibles de los pterosaurios.

Lindsay Zanno y Peter Makovicky, investigadores del Field Museum en Chicago, piensan que un buen porcentaje de dinosaurios que previamente se pensaba eran carnívoros tenían una dieta principalmente vegetariana.
El estudio se enfoca en los celosaurios, a los cuales pertenecen algunos de los carnívoros más conocidos, como el Tiranosario y el Velociraptor, que a pesar de haber sido indudablemente carnívoros descendían de dinosaurios no carnívoros, o sus descendientes optaron por volverse vegetarianos con el paso del tiempo.

Esta ilustración de Sammy Hall refleja los conceptos más recientes acerca de cómo piensan los científicos que se veía el Tyrannosaurus Rex: ¡Con plumas!
Y no hablamos de unas cuantas plumas aquí y allá, sino de un gran pajarraco con dientes como un aserradero.
Caramba.

Una losa de mármol en la Catedral de San Ambrosio en Vigevano, Italia, parece contener un corte del cráneo de un dinosaurio.

Se han hallado evidencias de que estos lagartos terribles se devoraban unos a otros.
No me extraña que estos animales tan feroces y peligrosos cedieran ante el canibalismo. Finalmente, es una conducta muy común en diversos carnívoros (incluyendo a los humanos) y cumple dos funciones: Eliminar al rival y, de paso, aprovechar un buen bocado.