Aunque este video se titula "La máquina de copiar jamones", queda claro que es una parodia de lo que algunas organizaciones (como la SGAE en España) intentan hacer (o hacen ya). Si les asiste la razón o no, es cosa que no les incumbe sino a los mismos españoles, pero bueno, como dice el dicho: "Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar".
Bien podría suceder que en un futuro no muy lejano pase lo mismo en otros países si no nos ponemos vivos.
Parece que en Scribd han aparecido algunos de los libros de la serie de Harry Potter sin el consentimiento de Rowling (quien jamás lo daría), y la mujer se ha quejado fuerte, como suele hacerlo, cuando los derechos de copyright de sus obras se ven vulnerados.
Scribd ha respondido que eliminará las copias, pero tampoco se puede convertir en censor y policía del contenido que suben sus usuarios, dada la naturaleza del sitio. Muchos autores, inclusive, han visto a Scribd como una oportunidad de dar a conocer sus trabajos, publicando capítulos de los mismos, lo cual anima al lector a comprar la obra. Por supuesto que en Scribd hay mucho material ilegal, pero en general es un sitio que respeta, hasta donde es posible técnicamente, la autoría de los libros que se suben y cuenta con una amplia base de datos que detecta cierto contenido con derechos de autor.
Rowling, como siempre, exagera un poco la nota y gana algunos encabezados en los diarios. Todo sea por la fama y la notoriedad, que el dinero ya lo tiene.
La NYPL (La Biblioteca Pública de Nueva York) ha instalado una máquina de libros bajo demanda. Se trata de un aparato que puede imprimir cualquier libro cuya información haya sido introducida previamente en sus bases de datos en cuestión de minutos. Aunque el catálogo es, por ahora, algo reducido, se espera que pronto pueda imprimir cualquiera de los 200,000 títulos del dominio público de la OCA (Open Content Alliance), una organización sin fines de lucro. Es más, los libros serán impresos sin cargo para cualquier suscriptor, gracias a un patrocinio de la Fundación Alfred P. Sloan. La impresión bajo demanda es un sistema que permite imprimir, cortar y empastar cualquier libro rápidamente. El costo del proceso es ligeramente superior al de un libro de imprenta pero, a cambio, ofrece una gran flexibilidad. Sólo requiere que la información del volumen sea introducida en el sistema y la máquina hace el resto.
Una de las ventajas de la impresión bajo demanda es que no hay excedentes. Se imprimen solamente los libros que se requieren y ello permite (hipotéticamente) un mayor número de títulos disponibles con bajos costos de operación y de distribución. La calidad de los libros es excelente y sería posible, si el método se difunde, bajar el título de internet, dirigirse a la máquina más cercana e imprimir el libro. Las cubiertas pueden ir plastificadas y el tipo de papel quedaría a la elección del cliente.
Si llevamos las cosas más allá, las librerías sólo necesitarían exhibir las portadas de los títulos, con el consiguiente ahorro de espacio. Al final, el cliente digitaría el código de la obra (como en una máquina de golosinas) y, en poco tiempo, tendría el libro en sus manos.¿Cuál es la ventaja de un sistema así? La respuesta es simple: Un catálogo de Millones de títulos en todos los idiomas del planeta y al alcance de cualquier consumidor, sin importar dónde se encuentre ni el tamaño de la librería. ¿Otra ventaja? Cualquier obra podría ser publicada, pues los costos de edición se reducirían casi a cero. ¿Otra más? Los títulos jamás quedarían descontinuados, agotados, ni sujetos a los vaivenes de la moda. ¿Qué se necesita para que un sistema así funcione? Voluntad.