(30 de abril del 2009, York, Reino Unido)
Son muchos los ejemplos de Premios Darwin ocasionados por sujetos que intentan hacer las cosas por sí solos, sin recurrir a un profesional, y el asunto termina en desastre.
Un individuo de 41 años, intentaba demoler una pared de su casa que se encontraba en el jardín, pero no se dio cuenta que ésta brindaba soporte a una amplia plancha de concreto que servía de techo.
Finalmente, tras muchos esfuerzos, consiguió su objetivo. El problema es que la futura víctima trabajaba desde el interior de la construcción y cuando la pared cedió, el techo lo hizo también, aplastándolo y quitándole la vida al instante.
Se ahorró unas cuantas libras esterlinas y, al mismo tiempo, eliminó sus genes del planeta Tierra.
Premio Darwin: Concedido
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Los premios Darwin se otorgan a las personas lo suficientemente estúpidas como para morir en situaciones de riesgo provocadas por su poca inteligencia, pero cuya eliminación del mundo de los vivos impide que los genes de su estupidez se sigan transmitiendo.



