(Cuento)
Hoy tuve en mis manos, durante breves minutos, el que ha sido llamado "El Gadget Definitivo" por las publicaciones más influyentes en el campo de la tecnología. Se trata del Amorpheus, un curioso aparato que no sólo es capaz de cambiar de forma de acuerdo a las necesidades del cliente, sino que integra una característica absolutamente insólita: Circuitos Plásticos.
Ha sido desarrollado por un equipo de ingenieros que aseguran haber creado el único gadget que alguien necesitará en su vida.
Cuando abrí la pequeña caja metálica que lo contenía, miré al interior y descubrí lo que parecía un teléfono celular común y corriente. Debo admitir que no me impresionó mucho el aspecto del aparato. Sin embargo, tras oprimir el botón de encendido, algo pareció tomar vida dentro del Amorpheus. Los limpios contornos del aparato comenzaron a cambiar de forma y descubrí que estaba transformándose en un reproductor mp3. Se abrió un orificio minúsculo en uno de sus extremos y, como por arte de magia, emergieron dos cables de los que colgaban sendos audífonos.
Al ver mi cara de estupefacción, uno de los técnicos se acercó a mí y preguntó si todo estaba bien.
─Sí ─le respondí─, sólo que…
─Intente tomar una foto ─sugirió el técnico.
Tomé el Amorpheus entre mis manos y, de inmediato, comenzó a cambiar de nuevo. Un lente brotó de la parte delantera y en pocos segundos aquello se había convertido en una cámara fotográfica.
─¿Cómo es posible? ─pregunté, intrigado.
─Se trata de un prototipo ─explicó el técnico─. El modelo definitivo será capaz de cambiar de forma casi instantáneamente. Pero lo más interesante sucede en el interior del Amorpheus.
─¿A qué se refiere?
─Bueno, los circuitos plásticos se reconcetan cada vez que éste se transforma para brindar la mayor eficiencia posible al procesamiento de la información. Lo que usted tiene en las manos no es un teléfono que aparenta ser una cámara. ¡Es una cámara de verdad!
Hice muchas preguntas más al técnico y éste las respondió todas con gran amabilidad. Para cuando terminó la demostración, ya estaba yo preguntándome si el técnico no era un Amorfeus que se había transformado en técnico y en cómo haría para explicarles todo esto a mis lectores.






