El largamente buscado secreto de los grandes violines italianos con su sonido único puede deberse a la madera de que están hechos; ésta es la conclusión de un grupo de científico. Berend Stoel, radiólogo del Centro Médico de la Universidad de Leyden, en Holanda, practicó estudios de imagen a varios violines fabricados por el famoso Antonio Stradivari (1644-1737). Stoel encontró que la madera tiene una densidad más uniforme que aquella con la que están construidos los instrumentos modernos.
Stradivari y un selecto grupo de contemporáneos que trabajaron en Cremona, Italia, son considerados como aquellos que llevaron la construcción de los instrumentos de cuerda a su punto más alto. Sus violines, de los cuales sobreviven unos 600, han alcanzado más de 2 millones de dólares en algunas subastas.
Sin embargo, los expertos continúan divididos y confundidos al mismo tiempo sobre la razón de la soberbia calidad de estos instrumentos la cual ni siquiera la tecnología más moderna ha logrado reproducir.
Stoel usó Tomografía Computada, un método que examina a través de los rayos X y una computadora, secciones transversales del objeto a estudiar. Trabajó con el experto fabricante de violines Terry Borman, quien lo ayudó a comparar algunos de los instrumentos fabricados por Stradivari contra los violines modernos.
Stoel dijo que encontró marcadas diferencias respecto a la densidad (o peso por unidad de volumen) en la madera de los violines clásicos comparada con los modernos.
Un árbol produce maderas de diferentes densidades dependiendo de la estación. Durante la primavera, la madera contiene más canales para conducir el agua. Por lo tanto, es más ligera que la madera producida a finales de año, la cual es más adecuada para estructuras de soporte.
La densidad promedio de la madera de los violines clásicos y modernos no difiere significativamente en conjunto, dijo Stoel. Pero las diferencias de densidad de un punto a otro afectan la eficiencia de la vibración y, por lo tanto, el sonido. Esto puede explicar las cualidades tonales de los instrumentos antiguos.
Los antiguos fabricantes de instrumentos parecen haber buscado tipos similares de maderas para construir los violines. Aún no se sabe cómo aquellos maestros obtenían las densidades específicas de la madera que se encontraron en el estudio, pero seguramente aplicaron algún tratamiento a los materiales que unificaba la densidad de la madera. Una posibilidad es un tratamiento que consiste en colocar la madera en vapor de agua y dejar que las bacterias alteren las propiedades del material. Sin embargo, este método no se menciona frecuentemente en relación a la manufactura de los violines cremoneses. No obstante, es bien sabido que estos artesanos mantenían sus métodos en el más absoluto secreto.



