No me he perdido ni una sola de las 3 películas de esta saga vampiresca, y aunque no he leído ninguno de los libros, pienso hacerlo. Por lo menos me arriesgaré con el primero, ya que sería injusto de mi parte decir que son malos sin haberlos leído, ¿no es así?
Las películas han sido, las tres bastante malitas. No terriblemente malas, pero sí completamente predecibles, con tintes rosas que hasta me dan náuseas y muy enfocadas a un público adolescente. Sin embargo, tampoco me han parecido pésimas. Queramos o no admitirlo, Stephenie Meyer ha creado un producto en un nicho que estaba vacante en el mercado. No es la primera película de un vampiro adolescente, pero sí es la primera saga que explota una veta que estaba desierta y que es la novela rosa vampiresca dirigida a un sector muy específico del público y que ha consumido este producto vorazmente.
Como decía, no he leído los libros y solo puedo juzgar el asunto a través de las películas, y de las tres que han salido esta es la peor. Prácticamente no hay argumento y todo se centra en la próxima conversión de la chica y el posible matrimonio entre Edward y Bella, aunque el lobito anda metiendo sus narices en el asunto y ella, que los ama a ambos aunque se ha inclinado por el vampiro, tiene serios problemas tratando de que sus dos pretendientes no se maten entre ellos.
Toda la cinta está dedicada a este asunto, con excepción de unas cuantas batallas que luchan los vampiros que forman la familia Cullen junto con los lobos (han decidido unirse brevemente) contra una horda de vampiros recién creados que pretenden matar a Bella, la chica alexitímica que tiene la misma expresión en todas y cada una de las escenas, y que honestamente ya me aburrió con su amor soso y su actitud de mártir.
En fin, se trata de una película buena para pasar el rato pero nada más. Si buscan emociones, una trama interesante o algo nuevo, esta cinta no es la indicada, pero seguro que no se aburrirán mucho tampoco. Por lo menos yo no bostecé ni una vez, y eso que andaba medio desvelado.
Tagged as:
Cine,
Cinematografía,
opinion arte,
peliculas,
reseñas