Cibernética

OmniTread, el robot serpiente

by Andrés Borbón on 3 January, 2010

in Ciencia, Innovaciones, Tecnología

Un video más y un robot más, pero esta vez en forma de serpiente. Creo que nunca me cansaré de poner videos de robots… ¡son mi debilidad! (bueno, una de mis muchas debilidades).

El OmniTread fue creado por estudiantes de la Universidad de Michigan. No tiene nada de simpático… sino todo lo contrario: Me parece un poco siniestro, demasiado parecido a una serpiente verdadera para que me cause la menor simpatía.

[SEGUIR LEYENDO]

Cerebro de silicio

by Andrés Borbón on 27 March, 2009

in Ciencia, Innovaciones

chip_diminuto.jpgInvestigadores europeos se han propuesto replicar el funcionamiento del cerebro en chips de silicio, creando un nuevo tipo de chip con el equivalente a 200,00 neuronas enlazadas por 50 millones de sinapsis. El propósito de este tipo de proyectos es entender mejor cómo pueden ser construidos sistemas computacionales paralelos gigantescos tomando como modelo un cerebro biológico. A diferencia del proyecto de IBM (Blue Brain), el cual implica recrear un cerebro a partir de software, esta nueva aproximación hace mucho más sencillo construir verdaderos sistemas de cómputo paralelos. El diseño tambien proporciona una funcionalidad a través de un algoritmo que simula la plasticidad neuronal, añadiendo al circuito la capacidad de aprender y de adaptarse.

Los investigadores planean conectar miles de estos chips para crear un circuito con billones de neuronas y cerca de 10^13 sinapsis (cerca de un décimo de la complejidad del cerebro humano).

Kevin Warwick, el primer cyborg

by Andrés Borbón on 17 October, 2008

in Ciencia, Sorprendente

kevin warwick

Kevin Warwick es un científico británico y profesor de cibernética en la Universidad de Reading, Inglaterra, con tal fascinación con los robots que ha conseguido realizar en sí mismo algunos de los experimentos más revolucionarios en esta área de la ciencia.

En 1998, implantó un trasmisor de radiofrecuencia en su brazo y lo usaba para controlar las puertas, las luces y la temperatura de su casa, así como algunos otros aparatos.

En el 2000, implantó en su muñeca un artefacto mucho más complicado, el cual constaba de más de cien electrodos los cuales fueron puestos en contacto con sus nervios y mediante los cuales era capaz de controlar una mano robótica a distancia, que reproducía los movimientos de Warwick.

Tiempo después, implantó una serie de electrodos en al brazo de su esposa. Cuando ella movía la mano, llegaban al cerebro de Warwick una serie de impulsos simples que les permitían comunicarse con ella en una especie de lenguaje telegráfico. Fue la primera vez que fue posible interconectar dos sistemas nerviosos humanos.

Warwick continúa con sus experimentos. Piensa que pronto será posible implantar electrodos en el cerebro de las personas para expandir nuestros sentidos y que podamos percibir, por ejemplo, los ultrasonidos, o que nos permitirán acceder a los conocimientos simplemente "”bajando” la información de las bibliotecas y, con ello, hacer un “upgrade” de nuestros cerebros, o dedicar menos tiempo a tareas rutinarias. Piensa, también, que esto hará posible el que las personas aprendan idiomas, viajen o que expandan su capacidad de memoria hasta límites insospechados.

Un pequeño documental sobre Kevin Warwick (duración: 7:48 minutos)

Meel Velliste y su equipo, de la Universidad de Pittsburgh, han conseguido lo que, hasta ahora, parecía imposible: Mover un brazo artificial sólo con el poder de la mente. El experimento se llevó a cabo en 2 monos a quienes se les implantaron 116 electrodos en el cerebro, específicamente en el área que controla los movimientos. Dichos electrodos recogían las señales y las transformaban en movimiento del brazo robótico. Tras un periodo de entrenamiento y dos días de pruebas, ambos monos consiguieron usar el brazo para tomar pequeños trozos de comida y llevárselos a la boca. Tuvieron éxito en el 61% de los intentos.  Durante el experimento, los brazos de los monos estaban atrapados para que no los movieran. El brazo artificial tenía un “retraso” de un séptimo de segundo, muy semejante a la de un brazo normal, pero aún así los monos tardaban entre 3 y 5 segundo en completar la tarea, la cual habitualmente no les habría llevado más de uno o dos segundos. El equipo está trabajando ahora en modelos mucho más sofisticados y que, algún día, podrán ser usados en personas amputadas.

LINK

Paciente Robot para Dentistas

by Andrés Borbón on 28 November, 2007

in Curiosidades, Innovaciones, Medicina, Sorprendente

En este video aparece una "paciente" bastante inusual: Se trata de un robot que posee un aspecto casi humano. Está destinada a los estudiantes de Odontología, y mueve los ojos, las manos e, incluso, grita de dolor si alguno de los dentistas comete un error.

Una buena forma de evitar que los estudiantes se equivoquen con pacientes reales aunque he de decir que esta paciente robot resulta algo tétrica.

Cerebro Hecho a Mano

by Andrés Borbón on 1 August, 2007

in Medicina

Dharmendra Modha

El sueño de crear Inteligencia Artificial no es nuevo. Muchos recordarán los cuentos de Asimov como el ejemplo más claro y conocido de estas elucubraciones fantásticas. Sin embargo, es posible que la creación de seres artificiales inteligentes vaya más allá, más lejos en el tiempo. Si llevamos las cosas al extremo (y añadimos un poco de imaginación y herejía), el ser humano fue el primer experimento de inteligencia artificial, llevado a cabo por el primer visionario: Dios.

Muchos dirán que el proyecto falló, que el prototipo resultó más bien tonto, irascible, autodestructivo, sin las cualidades de su creador. Por desgracia (o no, según se vea), aquel ejemplar estaba dotado de la capacidad de reproducirse. Dios sintió lástima por él, y lo dejó existir. Como consecuencia de ese acto piadoso, ahora hay un punto en el universo -la Tierra- poblado por miles de millones de productos defectuosos.

La ciencia, esa palabra que usamos para designar el método que nos acerca al conocimiento, ha intentado replicar el experimento de Dios. Ahora poseemos aparatos capaces de hacer operaciones matemáticas, de permitirnos viajar a grandes velocidades, de realizar tareas diversas sin fatiga y, frecuentemente, sin la intervención humana. El concepto de inteligencia, sin embargo, es huidizo. Muchos argumentan que se trata de la capacidad de resolver problemas, mientras que otros dicen que es la habilidad de conceptualizar lo concreto, volviéndolo abstracto, generalizable. Los más heterodoxos introducen la variable emocional en el concepto y aquellos con una vena mística se dejan llevar por la noción de lo eterno, lo inasible o lo trascendental.

No obstante, ni los más inteligentes de entre nosotros saben a ciencia cierta qué es la inteligencia, y ello plantea una ruta circular que nos lleva al absurdo: ¿Cómo es posible que un sistema inteligente no reconozca sus propios atributos?

Pero los más prácticos dejan de lado estas consideraciones filosóficas y, para no perder el tiempo, basan su trabajo en paradigmas operativos: Si la máquina se comporta de la misma manera que otro sistema considerado inteligente, entonces es inteligente.

El liderazgo en esta aproximación (y el ejemplo más extremo, también) es el del centro de investigación de IBM, en Almaden, California y su División de “Computación Cognitiva”, lidereada por Dharmendra Modha, un científico de catadura nada convencional y que tiene la inusual habilidad de transmitir sus conocimientos en un nivel que la mayoría es capaz de comprender. Escribe un blog que tiene ya un año de existencia ( ver aquí) y el lema del mismo es: “to engineer the mind by reverse engineering the brain”. La traducción de esta frase es algo escurridiza, ya que en español el verbo “ingenierar” no significa nada (que yo sepa), pero el mismo Modha lo explica en una entrevista realizada por la revista PC Magazine (Julio, 2007): “Estamos tratando de tomar todo el conocimiento neurocientífico y de integrarlo en una plataforma computacional unificada. La idea es recrear la ‘wetware’, usando hardware y software” (la traducción es mía). Y lo dice en serio. Al momento en que se escribe esto, han logrado simular parcialmente el funcionamiento de la corteza de un ratón. Claro, Mickey Mouselleva aún la ventaja, pues la máquina que utiliza Modha aún tarda 6 veces más en reproducir el pensamiento del roedor, que tiene sólo 16 millones de neuronas por hemisferio (el cerebro humano tiene 100 mil millones) y 8 mil sinapsis por neurona. Y no están usando una simple PC: El equipo de Modha tiene acceso a lo más sofisticado del mundo: La computadora Blue Gene/L, que posee la estratosférica cantidad de 8,192 procesadores, 4 millones de megas de memoria y 1 gigabit de ancho de banda en cada procesador. Blue Gene/L puede realizar 280.6 Teraflops por segundo (280,600,000,000,000 cálculos por segundo, según la terminología norteamericana). Pero eso no es todo: A fines de este año, IBM planea dar un paso adelante y pondrá en funcionamiento a Blue Gene/P, que triplicará la capacidad de la versión /L. Será la primera computadora capaz de sobrepasar el cuadrillón de operaciones por segundo (1,000,000,000,000,000). Para que nos demos una idea de lo que esto significa: Será tan poderosa como una pila de laptops de dos kilómetros y medio de altura.

Los planes futuros del equipo lidereado por Modha son pasar del cerebro de ratón al de rata, y de ahí al de gato. Por supuesto, no se detendrán ahí: En un futuro lejano emprenderán la tarea de replicar el cerebro humano y, ¿quién sabe?… tal vez el de Dios mismo.

© Andrés Borbón 2007