(Julio, 1999, Alaska) Un individuo que vivía en una localidad costera compró un bote y, sin recordar que la marea sube y baja, lo ancló fuertemente a un punto alejado de la costa para que los niños no lo “tomaran prestado”.
Subió la marea y el bote se hundió.
Para rescatarlo, pidió prestado un pequeño bote, navegó hasta el lugar, se puso un Seguir Leyendo
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