Se ha llamado Hombre de Boskop a una serie de fósiles hallados en el sur de África que, se piensa, corresponden a una especie relacionada con nosotros (Homo sapiens) pero que tiene algunas diferencias, como un cráneo que podría haber sido 30% por ciento más grande que el nuestro.
Los primeros hallazgos del Hombre de Boskop se realizaron en 1913. El descubrimiento corresponde a Frederik FitzSimons. Posteriormente, se han encontrado otros cráneos semejantes por prominentes paleontólogos, incluyendo a Robert Broom, Alexander Galloway, William Pycraft, Sidney Haughton, Raymond Dart y otros.
La escritora de divulgación Loren Eiseley describe a estos homínidos en su libro de 1958 titulado “The Inmense Journey”:
…hace diez mil años. El hombre del futuro, con un gran cerebro y pequeños dientes… Vivió en África. Su cerebro era más grande que nuestro cerebro. Su rostro era recto y pequeño, casi como el de un niño. Cuando se estudió el cráneo con técnicas computarizadas, encontramos que estos fósiles de Sudáfrica, generalmente llamados “Boskop” o “Boskopoides” debido al primer lugar en el que se descubrieron, tenían una proporción cráneo-rostro de casi cinco a uno. En los europeos, dicha proporción es de tres a uno. Esto es un indicativo del grado en que el rostro ha sido modernizado, y subordinado al crecimiento del cerebro. Seguir Leyendo
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