
El 26 de abril del 2009, el escapista húngaro David Merlini (es su verdadero nombre) batió su propio récord mundial de apnea en inmersión (dejar de respirar bajo el agua) que era de 20 minutos y 39 segundos y llegó a los 21 minutos y 12 segundos, en el marco del Gran Premio de Fórmula 1 de Bahréin, una pequeña isla en el Golfo Pérsico en donde Merlini asombró a todos aguantando la respiración por un tiempo que hubiese matado a 4 personas comunes y corrientes una tras otra.



