AWARE

AWARE, Sam Parnia

Un equipo multinacional de científicos y médicos está por comenzar el estudio AWARE (AWArenes during REsuscitation = Consciente durante la resucitación), dirigido por la Universidad de Southampton.

Alrededor del 10 al 20 por ciento de las personas que sufren un paro cardiaco reportan experiencias cercanas a la muerte. Algunas personas relatan experiencias donde se encuentran fuera de su cuerpo y se observan a sí mismas, o en las que reportan haberse puesto en contacto con amigos o familiares muertos.

En el estudio, los médicos estudiarán los cerebros de los pacientes durante el paro cardiaco. Realizarán también tests para validar lo que los pacientes ven y escuchan durante el episodio.

Los resultados no solamente darán a los investigadores una mayor comprensión sobre el proceso de la muerte, sino que podría ayudar a desarrollar métodos para mejorar el cuidado médico y psicológico de los pacientes que sufren un paro cardiaco.

El Dr Sam Parnia, uno de los investigadores, dijo:

Al contrario de la percepción popular, la muerte no es un momento específico. Es un proceso que comienza cuando el corazón deja de latir, los pulmones dejan de trabajar y el cerebro interrumpe sus funciones: Una condición médica denominada paro cardiaco que desde el punto de vista biológico es sinónimo de muerte clínica.

Durante el paro cardiaco, los tres criterios se encuentran presentes. Sigue un periodo de tiempo, el cual puede durar de algunos segundos a una hora o más en el cual los procedimientos médicos de emergencia pueden conseguir restablecer el funcionamiento del corazón y revertir el proceso de la muerte. Lo que las personas experimentan en dicho periodo de paro cardiaco proporciona una ventana de comprensión sobre lo que probablemente experimentaremos durante el proceso de la muerte

Muchas personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte son profundamente afectadas por el hecho, y hacen cambios importantes (y frecuentemente positivos) en sus vidas tras la experiencia.

El equipo de investigadores ha completado la fase piloto en algunos hospitales del Reino Unido, y expandirán el estudio a otros centros médicos en Europa y en Norteamérica.