Esta engrapadora no solamente cumple la función primordial: Engrapar hojas, sino que, además, imprime la fecha. ¿Para qué? Bueno, si entregamos un documento a alguien, este no podrá decir que lo hemos llevado después (echándonos la culpa por algún retraso). Claro, también podemos ponerle una fecha anterior y engatusar al compañero de trabajo, o una fecha posterior y hacerlo pensar que el documento le ha sido enviado del futuro. Je, je.
En realidad, no le veo utilidad alguna. Tal vez si el sello fuese más personalizable (con letras y números), algo podría hacerse, pero al menos es algo divertido hallarse con productos como este.
Estas chinchetas tan originales, con forma de espadas y hachas guerreras servirán, tal vez, para darle una nueva vida al pizarrón sobre la que ponemos los pendientes, las notas o los comunicados. Claro que no faltará quien se ponga a jugar con ellas y organice un mini torneo de espadachines o, en el peor de los casos, una verdadera batalla campal.
Estos protectores para las hojas de las carpetas tienen aspecto de zombies, aunque bien pudiese ser que no fuesen muertos vivientes sino simples víctimas del aro, que les ha atravesado la cabeza.
La marca Sharpie ha desarrollado un nuevo instrumento de escritura que ha llamado “Liquid Pencil”, o “Lápiz Líquido”, debido a que la tinta que contiene puede ser borrada con una goma común y corriente tal como si fuese un lápiz pero se vuelve permanente a los tres días.
Genial. Creo que me voy a comprar una docena de estas cosas cuando salgan a la venta (en el otoño).
Según el video que viene a continuación, escribe como lápiz, aunque con un tono más oscuro, una especie de híbrido entre bolígrafo y lápiz.
Para aquellos que, como yo, tienen problemas para resistir los post-its, esta es una tentación difícil de vencer. No sé cuánto cuesten pues por el momento no he podido acceder a la página donde los venden y además soy demasiado tacaño para comprármelos, pero no para desearlos. Je, je.
En fin… que me encantarían ambos. Me inclino un poco más por la pera, pero el que tiene forma de manzana no está nada mal.
El nombre de esta lámpara es A Lamp, y el creador es Cornelius Comanns. Además de que el diseño es llamativo de por sí debido al foco invertido, resulta que las patas pueden ajustarse, dándole a la lámpara diversas formas, como se ve en la parte superior de la imagen.
Se trata de un concepto y, por lo tanto, su precio es un misterio, pero si estás aburrido de tu lámpara de mesa o deseas llamar la atención, esta es una buena opción.
Para quienes pasan (pasamos) mucho tiempo frente al escritorio y aún usamos esa vieja, arcaica y casi olvidada técnica de comunicación llamada escritura (aunque sea para tomar notas rápidas que luego pasaremos a la computadora o al teléfono celular), este puede ser un gadget divertido aunque un poco cruel pero, ¿qué importa?
Honestamente, me parece una idea algo extraña, aunque útil si somos algo tacaños o los lápices que usamos son demasiado costosos, pero hay una forma de resolver el problema de los lápices que a fuerza de sacarles punta se han quedado demasiado cortos como para usarlos cómodamente.