Una curiosa rana que seguramente se ha cansado de saltar todo el día y decidió tomar un descanso sentándose unos minutos para recobrar las fuerzas. Lo curioso es que a pesar de la cercanía y de los movimientos de la cámara, no cambie de posición, o le han puesto pegamento en el trasero.
No sabía que las llamas rieran (o produjesen un sonido semejante), pero mucho menos estaba enterado de que los mugidos de las vacas les produjesen tanta gracia.
Si tienes planeado viajar a Arabia Saudita, una de las cosas de las que deberás cuidarte es de ser arrollado por un avestruz que corre despavorido por la carretera.
Este simpático cachorro de bulldog está teniendo algunos problemas técnicos. Por más que gira, parece no poder ponerse de pie… o tal vez se divierte tanto rodando sobre su espalda que simplemente no le da la gana hacerlo.
En inglés, el hecho de arrojarle un objeto a un perro y que este lo traiga de vuelta se le llama “fetch”. Bueno, pues este pato se cree perro o simplemente le gusta jugar al fetch.
Por alguna extraña razón, los perros y los aspersores no se llevan muy bien. Estos animales tan inteligentes parecen considerarlos sus peores enemigos, sobre todo si los artefactos se mueven o hacen algún sonido especial. Intentan morder los chorros de agua, dan saltos espectaculares y, en pocas palabras, quedan que dan lástima, empapados y sin haber conseguido vencer al rival.
No está de más decir que ofrecen un espectáculo de lo más divertido.
Este orangután tal vez piense que alguien va a quitarle sus bananas, por lo que ha decidido llevar cuantas pueda con él y en determinado momento consigue introducirse 10 de estos frutos en la boca.