Esta es una fotografía tomada mediante un microscopio electrónico y que nos muestra la superficie de un disco de vinil y el aspecto que tiene uno de los miles de surcos que atraviesan su superficie, y que al contacto con la aguja producen música.
Una cosa interesante de las chicas fuertes es que pueden cambiar la llanta del auto si se desinfla, no te piden ayuda para mover los muebles y se las arreglan bastante bien cuando hay que abrir un frasco con la tapa demasiado apretada.
Pero… si te portas mal, ¡puede pasarte lo que a este sartén!
Este es un experimento muy, pero muy interesante. Se trata de una pequeña mesa donde las palomas juegan ping-pong (aunque yo diría que más bien se trata de una versión del conocido videojuego “Pong”).
Lo interesante es que han entrenado a estas aves a arrojar la pelota hacia su oponente dándoles de comer cada vez que la pelota cae del otro lado y anotan un punto. En el video, podrán ver a las palomas asomándose a un orificio en la caja cada que anotan un punto, pues solo en ese momento se les proporciona el alimento.
No cabe duda que el hambre es canija… ¡si hasta hace que las palomas aprendan a jugar ping-pong!
Leo en TechCrunch un dato sorprendente: Según declaraciones de Daniel Ek, CEO de Spotify, esa red de música compartida que usa la tecnología P2P (Peer to Peer), en días de mucho tráfico Spotify consume más ancho de banda que Suecia entera.
He ahí la genialidad de una idea como esta: En vez de construir gigantescos datacenters, la información fluye entre las computadoras de los usuarios. De esta forma, mientras más gente esté conectada a Spotify, más poder de transferencia habrá.
Este video no tiene nada de chistoso, ni sorprendente, ni extraño, ni siquiera es un comercial ingenioso como los que pongo a veces.
Es, simplemente, un video que me ha dejado una enorme sensación de paz. Un prado inundado en Austria (con un nivel de 9 metros y medio) donde pueden verse aún las bancas donde solía sentarse la gente, algunas señales, las plantas aún florecientes y las veredas que muchos pies trazaron a lo largo del tiempo. ¡Caramba! Dan ganas de estar ahí y sentarse en esa banca, y dejar que los peces pasen frente a nuestros ojos. Imagino que hasta el viento habrá dejado una huella aún perceptible.
Naim Josefi y Souzan Youssouf, estudiantes de dos de las más prestigiadas escuelas de diseño de Estocolmo, Suecia, han colaborado para producir estos zapatos hechos de poliamida, para la feria de moda de Estocolmo, que se llevó a cabo a principios de febrero en esa ciudad.
El método mediante el cual se crearon estas piezas de calzado lleva las siglas SLS (Selective Laser Sintering), algo así como “Aglutinación Selectiva por Láser”.