Esta es la entrada número 9 mil (sí, 9,000) en los 4 años, 8 meses y 19 días desde que nació Tecnoculto. Eso quiere decir que en estos 1,752 días he escrito un promedio de 5.13 entradas por día (contando sábados, domingos y días festivos) y 35 por semana que son alrededor de 161 por mes.
Blogueradas
La gente que está detrás del blog colectivo No Puedo Creer, ha creado una nueva sección en forma de informativo audiovisual noticioso titulado “No puedo creer lo que veo” compuesta por todas esas noticias extrañas que se dejan caer en la blogósfera con tanta frecuencia.
Todos los blogs tienen entradas inusualmente populares.
¿Y qué es lo que hacemos?
Nos ponemos contentos y vemos cómo los lectores visitan esa entrada una y otra vez, como Google Analytics la ubica siempre en primer lugar y, si tenemos suerte, como Google Search le otorga un buen sitio en las búsquedas.
Pero estamos pasando por alto información muy valiosa
Cada cierto tiempo (medio año es un plazo razonable), debemos analizar las 10 entradas más populares de nuestro blog en los últimos meses y tratar de descubrir por qué lo son, qué tienen de especial. Por qué le interesan a la gente y cómo podemos modificar nuestra forma de escribir para repetir esos éxitos.
Esta es solo mi experiencia personal y puede no coincidir con la de otros, aunque hay buenas posibilidades de que los resultados sean semejantes.
Para comenzar, abrí Google Analytics, señalé los últimos 6 meses y me puse a revisar la lista de las entradas más leídas.
Mis ojos se abrieron por la sorpresa.
Simplemente, no lo podía creer
¿Qué es lo que no podía creer?
A muchos lectores del blog no les simpatizan los podcasts, y viceversa, pero me acabo de dar cuenta que he superado ya los 100 podcasts grabados hasta la fecha. 108, según mi conteo personal, abarcando temas muy diversos y que me divierte como enano grabarlos.
Hoy me topé con esta entrada de Michael Hyatt donde habla sobre lo que ha aprendido del blogging tras escribir más de 1,000 entradas en su blog, homónimo.
Hyatt tiene 8 años de haber fundado su blog y exhibe una honestidad difícil de igualar. Para muestra basta un botón:
Si lo deseas, puedes leer este blog cada día, de forma totalmente gratuita.
He aquí algunas opciones:
Una de las formas más sencillas de seguir este blog es mediante Twitter, siguiendo a @andresborbon. La mayor parte de la gente encuentra esto muy cómodo, pero si tienes muchas suscripciones, lo más probable es que termines perdiéndote algunas notas.
Otra forma es mediante el email. Dando click en este link te llevará a una página donde deberás poner tu mail y luego verificarlo en tu bandeja de entrada. También puedes colocar tu email en la casilla dedicada a eso en la barra lateral del blog. Si ya recibes las noticias por email, no necesitas hacer nada de esto, por supuesto, a menos que quieras recibir las notas por duplicado o en diferentes correos.
Y vuelve la mula al trigo…
Recientemente, este blog ha recibido más visitas de las acostumbradas… eso es bueno. Sin embargo, provoca un efecto adverso al que me he enfrentado ya varias veces en los cinco años de existencia de este espacio y que ha provocado, en dos ocasiones, el cierre completo de los comentarios.
El spam, los trolls, los flamers, los hoygans, todo ese rollo… además de uno que otro subnormal que solo quiere que lo contacten por messenger y deja su correo electrónico para que los bots lo hagan papilla y le llenen de spam su bandeja de entrada.
Con esta entrada, inicio una serie de artículos que tienen como objetivo mostrar mi punto de vista sobre el blogging y las cosas que he aprendido practicándolo (o haciendo como que lo practico). No es una lista excluyente (por lo que seguramente dejaré algunas cosas fuera), pero se aceptan sugerencias.
Sorprenderme del Mundo
Una de las cosas que más me molestan es que no haya un verdadero sinónimo de amazing en español. Lo hay formalmente, pero no en espíritu. El sustituto lógico, sorprendente, me parece tan soso que da flojera usarlo… pero a veces no hay otra opción. Por esta única vez (mentira: lo haré cuando se me pegue la gana), usaré la palabra que se ajusta a lo que pienso. Fanáticos y puristas de la lengua: No lean esto si quieren evitar piedritas en la vesícula (el dicho popular dice “piedras en el hígado”, pero eso es genuinamente raro, por lo que hagamos una corrección de una vez por todas).
Creo que, desde que abrí los ojos, el mundo no ha dejado de ser tan amazing que ha despertado mi curiosidad a niveles cósmicos, pantagruélicos, supercalifragilísticos.
Pero eso es porque soy una persona curiosa por naturaleza… más curioso que un gato.
Cuando comencé a escribir este blog, me di cuenta que podía dar rienda suelta a mi capacidad de asombro, de relatar todas esas amazing things que me iba encontrando por la vida, o por la red, o en twitter, o debajo del colchón, o dentro de mi ombligo.
El cielo no era el límite de este mágico viaje, sino solo el comienzo.
Ya se imaginarán cómo me sentí cuando descubrí que, no importando si a los demás les parecía interesante o no, como editor de este blog podía publicarlo y los demás tenían la obligación, si no de leerlo, de dejarlo existir. Luego, pensé en mis fieles lectores y comencé a incluir algunas cosas que también pudiesen interesales a ellos. No hay que ser tan egoísta.
Decía mi abuela (que acabaría de cumplir 100 años si aún viviera) que dar no te quita nada.
El verdadero problema vino con los Trolls, que les hace daño hasta lo que no se comen. Corrigen, se quejan, se tornan diletantes, snobs, fanáticos… personas desagradables en todos sentidos. Decidí que ellos no iban a coartar mi libertad de poner aquí todo lo amazing que hallara en la vida, y si había un lugar a donde pertenecían por derecho propio, era al olvido, y eso me ayudó a volverme experto en el procedimiento de borrar comentarios o de banearlos.
Así pues, si eres lector de Tecnoculto es porque lo amazing entra dentro de tus prioridades… y si a los demás no les gusta, pues… gracias por participar. Hay miles de lugares más interesantes que este en la red.



