Cuando te conviertes en un corredor de fondo, y todo aquél que ha terminado un maratón lo es, por definición, adquieres un respeto casi reverencial hacia los kilómetros.
Muchos o pocos, todos los kilómetros cuentan. Si dos corredores de fondo se encuentran, lo más probable es que se pregunten el uno al otro cuánto han corrido hoy, o el día previo. Y si la cifra supera los 10 kilómetros, hay enormes probabilidades de que el interlocutor prosiga la conversación.
Entre los corredores, esos seres delgados, relajados y ocasionalmente sudorosos, no importa el estatus laboral, económico o las ideas políticas. Importan los kilómetros. A algunos les interesa la velocidad, pero la mayor parte de ellos sentirá un justificado respeto si el otro comenta que ha entrenado 15 kilómetros.
Suena simple pero no lo es: Para los corredores, eres la cantidad de kilómetros que tus piernas han recorrido.
Otros Artículos Relacionados
COMPRA MI MÁS RECIENTE NOVELA:







{ 0 comments… add one now }