Aprendiendo del blogging

by Andrés Borbón on 9 May, 2012

in Blogueradas

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Hoy me topé con esta entrada de Michael Hyatt donde habla sobre lo que ha aprendido del blogging tras escribir más de 1,000 entradas en su blog, homónimo.

Hyatt tiene 8 años de haber fundado su blog y exhibe una honestidad difícil de igualar. Para muestra basta un botón:

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En el gráfico que se ve sobre estas líneas Hyatt nos muestra, sin palabras, que ser un blogger exitoso no es nada sencillo. Incluso una persona con su habilidad se las ha visto negras para conseguir la audiencia que, en la actualidad, le permite vivir holgadamente de su blog. Si miran la gráfica, verán que los primeros 4 años de trabajo fueron duros, y produjeron poco resultado.

¿La clave? Persistencia, voluntad, estudio constante y una buena dosis de paciencia. Si bien es cierto que hay personas que triunfan poco a poco, otros buscan el éxito inmediato y esto, la mayor parte de las veces, no está al alcance de los simples mortales pero sí de las personas dedicadas como Hyatt.

Mi blog apenas va a cumplir cinco años y me encuentro aproximadamente al nivel que Hyatt tenía entre el 2008 y el 2009. Claro, las comparaciones son ociosas ya que Hyatt enfoca su blog a la productividad personal, a la autopromoción y a los negocios online, raramente escribe una entrada de menos de mil palabras y mis entradas promedian las 200 palabras, o 300 con suerte. Él ha escrito 1,000 entradas en 8 años y yo estoy por llegar a las 9,000 en poco menos de 5 años. Las temáticas son totalmente distintas y, además, el idioma marca una diferencia fundamental.

Pero no es de las diferencias de lo que quiero hablar, sino de las similitudes. Hyatt ha escrito esta entrada para mostrar a sus lectores lo que él ha aprendido del blogging y, curiosamente, yo me encuentro revisando los capítulos finales de un pequeño libro de poco menos de 100 páginas que se titula “Cómo me convertí en blogger” donde narro todas las vicisitudes que me ha tocado vivir en estos cinco años de trabajo en Tecnoculto.

Tal vez por eso me ha llamado tanto la atención la entrada de Hyatt, porque los paralelismos (toda proporción guardada) me parecieron de lo más curiosos.

Algo que me ha llamado la atención son la primeras líneas, cuando dice que hay veces en que se siente creativo y las entradas fluyen libremente y días en los que no se siente capaz de juntar dos frases consecutivas, días en los que ama escribir y no puede parar y otros en los que no halla las fuerzas necesarias para comenzar y días en los que quiere abrir otros blogs y jornadas en que siente el impulso de cerrar su blog principal.

Pero, al final, se obliga a seguir, un post a la vez, sobre todo porque practicar la escritura de un blog le ha enseñado algunas cosas que tal vez no habría aprendido de otra manera:

El blogging le ha ayudado a clarificar sus propios pensamientos. Eso nos pasa a muchos bloggers (si no me creen, pregunten a otros): A veces no tenemos completamente clara nuestra opinión sobre algo hasta que comenzamos a juntar frases y párrafos. Entonces nos damos cuenta que nuestro planteamiento inicial se ha metamorfoseado, transformándose en algo distinto.

Tener un blog brinda, también, una plataforma desde la cual partir para realizar otras actividades: Podcasting, periodismo, escritura de algunos libros. Todo esto, cuando se llega a alcanzar el nivel de Hyatt se convierte en una fuente de ingresos que se traduce en un mejor nivel de vida, en una sensación de realización más plena.

También están los contactos, la interacción con otros bloggers y gente relacionada con el medio, la adquisición de amigos que comparten ideas, sueños y estrategias. Él menciona que la mitad de la gente con la que interactúa de forma cotidiana proviene directa o indirectamente de su blog, y que entre ellos ha encontrado personas cuya amistad valora enormemente.

Por último, Hyatt comenta que hacer girar su mente sobre un tema específico lo ha dotado de experiencia, de autoridad, de “expertise” y que esto le permite convertirse en un líder de opinión y que lo inviten a dar conferencias, a impartir cursos y a dictar pláticas donde la gente lo reconoce y respeta su opinión, además de que brindar su experiencia (8 años no son pocos) le ayuda a dar a los demás consejos que, de otra manera, les tomarían, como le pasó a él, años adquirir.

Leer esta entrada de Hyatt (junto con las demás, ya que lo sigo desde hace años) me ha hecho sincronizarme por unos momentos con esta sensación de logro, de mirar hacia atrás y ver que el camino no ha sido nada sencillo y, en mi caso, de cierta esperanza.

Lo que más me gustó fue que este famoso blogger no se regodea en el estatus adquirido y del cual goza los merecidos frutos sino que tiene bien claro que los comienzos fueron sumamente difíciles y no le da pena decirlo, como otros que pretenden haber nacido “blogstars”. Él muestra abiertamente que durante cuatro años su blog, más o menos, fue todo menos un hit, que tuvo que trabajar muy duro, picar piedra y tolerar los malos momentos, reflexionar mucho y disciplinarse a sí mismo para no abandonar, que es el primer impulso cuando las cosas no nos van bien.

Lo único que a veces nos salva de abandonarlo todo es el gusto por lo que se hace. En el librito que mencionaba estoy escribiendo lo digo una y otra vez: Es imposible convertirse en blogger y lograr cierto éxito cuando no se disfruta de lo que se hace, cuando no existe ese apetito que nos hace sentarnos todos los días ante nuestra mesa de trabajo para garabatear alguna entrada que, relevante o no, constituya por sí misma algo disfrutable, lúdico, que produzca gozo. Eso es lo único que contribuye a capear los temporales, a tolerar los inicios tambaleantes y a enseñarnos a entender que una audiencia fiel no se construye de la noche a la mañana.

Photo courtesy of ©iStockphoto.com/EdStock

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