El calendario Hanke-Henry es una idea que se le ocurrió al economista Steven H. Hanke y al físico y astrónomo Richard Conn Henry.
De hecho, la idea inicial fue de Henry, quien la expuso a Hanke y, al hacer algunos cálculos, se entusiasmó con la propuesta, que se ha vuelto viral en poco tiempo.
En pocas palabras, se propone un calendario con 12 meses divididos en cuatro trimestres (dos meses de 30 días y uno de 31), con lo que al final el año tendría 364 días, por lo que cada 5 ó 6 años habría que añadir una semana extra (XTR).
Pero no solo eso, sino que se propone también la sincronización horaria (algo más complicado, creo yo) con lo que sería la misma hora en todo el mundo, lo cual simplificaría mucho cálculos horarios y, se piensa, habría ahorros de miles de millones de dólares, aunque el efecto sobre las computadoras sería algo engorroso, algo semejante a lo que pasó con el sonado efecto Y2K.
Una de las enormes ventajas es que las fechas siempre caerían en el mismo día de la semana, pero ¿cómo se calcularían los aniversarios acontecidos en la semana extra? Algo semejante a lo que sucede con las personas que nacen el 29 de febrero de los años bisiestos.
Hay muchos que abogan por la unificación de los calendarios, pero si en cien años no nos hemos podido poner de acuerdo con el sistema métrico decimal (el caso de Estados Unidos y Gran Bretaña, por poner solo un par de ejemplos), ya me imagino la que se armaría con que unos cuantos países rebeldes se negaran a modificar sus calendarios. El remedio saldría peor que la enfermedad.
Pienso que tarde o temprano una iniciativa de este tipo terminará imponiéndose (al igual que la eliminación de los husos horarios). Dado que los aniversarios siempre caerían en el mismo día de la semana, no habría posibilidad de que el onomástico cayese en fin de semana si hemos nacido en miércoles, por ejemplo.
Otro efecto curioso es que en algunos lugares del planeta la gente se iría a la cama a las 3 de la tarde y se levantaría a las 11 de la noche, aunque para ellos sería de noche y de mañana, respectivamente.
En fin… una propuesta más que probablemente caiga en el olvido. No es fácil que dos personas se pongan de acuerdo, mucho menos países y continentes enteros.




¡Eso sería genial! Me ahorraría la compra de MUCHOS calendarios y agendas.
¡Qué lástima que no lo acepten todos!
SALUDOS
Puede parecer algo banal mi comentario pero seria muy monotono que mi cumpleaños se festejara siempre el mismo dia, por ejemplo un lunes normalmente dia de trabajo, en lugar de festejarlo diferentes dias de la semana o un fin en donde podria disfrutar de la compañia de familiares y una buena fiesta…
Santiago » No creo que sea algo banal. En absoluto. Fue lo primero que me vino a la cabeza cuando leí acerca de la idea. Claro, según la propuestan que aparece en la foto mi cumpleaños caería siempre en sábado, lo cual no está nada mal, pero por lo general el gusto está en la variedad, en la diversidad de opciones.