Pues vaya que Cheetah tuvo una larga vida. Normalmente los chimpancés en cautiverio viven alrededor de los 50 años cuando bien les va, pero este chimpancé, quien actuó junto a Johnny Weissmuller, uno de los “tarzanes” más famosos, superó con mucho el promedio, pasando sus últimos años (desde 1960) en una reserva que el mismo Weissmuller creó en Florida (EU).
Weissmuller fue, como recordarán, un extraordinario nadador, quien ganó cinco medallas Olímpicas de oro y una de bronce, se impuso en 52 campeonatos de los Estados Unidos e implantó la friolera de 67 récords mundiales. Tras su carrera como nadador, fue un actor famoso, activo hasta la edad de 72 años y el prototipo del hombre de la selva.
La causa de la muerte de Cheetah fue una falla renal, aunque se desconocen más datos al respecto, salvo que tenía un humor del demonio y a pesar de su edad era capaz de arrojar excrementos con buen tino a una distancia de 9 metros, si uno tenía la mala suerte de caerle mal.
Como nota curiosa, Weissmuller estuvo casado con la famosa actriz mexicana Lupe Vélez (la segunda de cinco) y murió en México, en el puerto de Acapulco, donde está enterrado.



