Honestamente, no sé si es un auto al que se le ha dado la forma de sofá o al revés. Imagino que la primera opción es la más razonable y vaya que este sofá, con todo y mesa de centro, alcanza buena velocidad. 163 kilómetros por hora no son cualquier cosa, así que bueno, solo falta que se pongan de moda y que de ahí pasemos a las camas motorizadas, que me verán en una de ellas, seguro. Je, je.



