
Vaya que Regine Ramseier es una artista con mucha, mucha paciencia, ya que hacer una instalación con 2 mil flores de diente de león le habrá costado un trabajo enorme, sobre todo por lo frágiles que son estas flores que, lo sabemos bien la mayoría, se destruyen con un soplido, con la menor sacudida.
Para evitar que las semillas se desprendan, Ramseier les aplica un adhesivo en spray con mucho cuidado y luego las deja secar. Aún así, debe manipularlas con gran precaución pues se estropean con frecuencia e imagino que habrá que estar añadiendo nuevas a la instalación para sustituir a las que se dañen.





Buena idea lo del pegamento :)
HERMOSO Y EFIMERO, COMO LA VIDA MISMA.
pues que no se les ocurra habrir esa ventana jajajajaja