Uno de los puntos débiles de muchos de nosotros, especialmente para quienes pasamos buena parte de nuestro tiempo en el mundo virtual, es la organización del correo electrónico. Es el talón de Aquiles de gran cantidad de personas y un asunto que disminuye la eficiencia de una persona en el trabajo y fuera de él.
Ningún método funciona para todos
Sin importar el servicio de correo electrónico que se utilice (gmail, hotmail, yahoo, por mencionar unos cuantos), resulta que el caos es la regla, y aunque existen muchos sistemas para organizar el correo electrónico, ninguno parece funcionar universalmente por lo que expondré el método que yo uso y que me ha dado, hasta el momento, buenos resultados.
Durante algunos días, las personas que viven en una región apartada de Namibia escucharon extrañas explosiones. Poco después, hallaron este extraño objeto que descendió produciendo un cráter de varios metros. La esfera mide poco más de treinta centímetros de diámetro y las autoridades no saben qué es. Probablemente se trate de un fragmentos de satélite.
Prácticamente todos los días caen trozos de basura espacial a la tierra, y no siempre se hacen advertencias a la población de estos fenómenos que raramente afectan a los seres humanos pues en la mayor parte de los casos caen sobre el mar.
Cuando comemos al límite de nuestra capacidad (un buen ejemplo es la cena de Navidad) nos sentimos incapaces de tomar un bocado más. Sin embargo, al poco tiempo nos hallamos comiendo una buena porción de postre.
El Gran Throwdini (Dr. David R. Adamovich) arrojó 102 cuchillos de 14 pulgadas (35 cm) en torno a su ayudante Tina Nigy en 1 minuto, para con ello implantar un récord mundial.
Y todo ello sin fallar una sola vez (presiento que de otra forma el récord no habría tenido sentido).
Vaya que Regine Ramseier es una artista con mucha, mucha paciencia, ya que hacer una instalación con 2 mil flores de diente de león le habrá costado un trabajo enorme, sobre todo por lo frágiles que son estas flores que, lo sabemos bien la mayoría, se destruyen con un soplido, con la menor sacudida.
El costo de un anuncio comercial en la TV estadounidense, especialmente en el llamado “Prime Time” puede ser astronómico (miércoles por la noche). En promedio, cuesta 127, 178 dólares, aunque hay grandes variaciones dependiendo de la cadena y de la popularidad del programa en el que se transmita.