Si deseas parecer un verdadero zombie (aunque esto sea una contradicción), no solamente habrás de llenarte de sangre, maquillarte para adquirir esa palidez verdosa o amarillenta que los caracteriza, sino que tendrás que cuidar detalles mínimos, como la dentadura. ¿Por qué los zombies tienen los dientes asi? Realmente lo desconozco, pero no hay zombie que se respete con una dentadura en perfecto estado, sin esos residuos repugnantes entre la encía y el diente.
La compañía Texas Armoring Corporation (TAC), cansada de que sus clientes les pregunten si los autos blindados que venden resisten los disparos de bala, ha hecho este video en el que el CEO de la compañía se coloca detrás de uno de los cristales que esta empresa coloca en los autos y deja que uno de los empleados le dispare tres veces con un rifle AK-47.
Para fortuna del CEO (y desilusión del empleado), el cristal resiste perfectamente.
Se supone que cuando alguien instala una caja de seguridad (como las que hay en las habitaciones de los hoteles), cambia el password por defecto a uno que solo sea conocido por el personalidad de seguridad del hotel. Sin embargo, hay quienes no se toman esta molestia y en el video se muestra cómo el huésped abre la caja tanto con la contraseña que ha elegido como con una cadena de ceros (que en esta caja es el password por defecto y que nadie cambió). Así pues, cuidado, que esas pertenencias tan preciadas puede que no estén tan seguras a final de cuentas.
A pesar de que tocar el piano es complicado, hay personas que deciden hacerlo aún más difícil, como aquellos que tocan con los pies, de cabeza, con los ojos vendados o, como este individuo, sentándose de espaldas al teclado y ejecutando una pieza con los brazos retorcidos pero sin errar nota.
Esto se parece mucho a las típicas discusiones de PC vs. Mac o eBooks vs. Libros en papel, o Star Wars vs. Star Trek.
Como podemos darnos cuenta al leer la infografía (lástima que esté en inglés) ambas bebidas tienen numerosas propiedades benéficas. Lo ideal sería, poniéndonos salomónicos, beber una taza de té y otra de café, o hacer una especie de “cafeté” y mezclar ambas bebidas (con la esperanza de que no se anulen entre ellas).